miércoles, 13 de febrero de 2013

¿Benedicto está felí?



La extraordinaria decisión que adoptara Joseph Aloisius Ratzinger de volver a ser Joseph Aloisius Ratzinger, abre en la grey católica un profundo debate que amenaza hundir al catolicismo en un nuevo sisma: ¿es Benedicto XVI es más Riquelmeniano de los Papas?




El hecho de comunicar su declinación en latín, ha dado lugar a una profusión de traducciones inexactas que no trasuntan en toda su magnitud la emoción del crítico momento. Textualmente, el conmovedor anuncio habría sido expresado en los siguientes términos: "Me voy. Amo esta Iglesia, esta casulla y esta mitra, pero no voy a continuar. No puedo pontificar a la mitad". Y añadió: "Si mis hijos quieren, seguiré pontificando. Pero acá, no" "Acá no puedo seguir" "He hablado con el Concilio, con el Tribunal del Santo Oficio, les comuniqué que no voy a continuar y que amo esta Iglesia. Voy a estar agradecido por siempre. Pero el compromiso que tengo es grande, me siento vacío y no tengo más nada para darle"… "Es una decisión mía"… “Quiero mucho a los feligreses, nací católico y viviré católico".

El actual Papa fue contundente en anunciar su definitivo alejamiento para este fin de mes, a pesar de ello, las conmocionadas multitudes que colman cada domingo en la Plaza de San Pedro, e incluso aquellos que siguen sus actuaciones a través del mundialmente popular programa televisivo   “Angelus para Todos”, no dejan de abrigar la esperanza de que revea su actitud. Incluso ya se comenta en los pasillos del Vaticano la inminencia de la realización de un masivo “ostiazo” que tendría como único objetivo demostrarle el incondicional apoyo de la feligresía y lograr que revierta la decisión. 

“El Vaticano es un cabaret” se habría oído quejarse a un reconocido prelado militante del Opus Dei, desde el lefevrismo también llovieron críticas: “si estás vacío llénate, si te quieres pelear conmigo, peléate. Pero no puedes traicionar al 75% del mundo occidental, que es hincha de la Iglesia Católica". Mientras, dominicos y franciscanos se muestran proclives a dejar de lado por un tiempo siglos de desavenencias teológicas para, hombro con hombro, promover la suscripción de un petitorio para lograr la intercesión del Dalai Lama en el asunto.  

Si bien hay pesimistas que desechan la idea de cualquier reconsideración porque afirman que Ratzinger es un “tipo de palabra”, hay quienes maquiavélicamente especulan que si el Purim (24 de febrero) y el Pesaj (26 de marzo) judíos de 5773 derrotan en términos de convocatoria a la próxima Semana Santa, el espíritu competitivo y el amor al báculo que han caracterizado a Ratzinger, renacerían al convencerlo de la importancia de su estilo y presencia en el equipo purpurado. Técnicamente no sería su vuelta, sino una continuidad. Recordemos que el contrato que lo une a la Institución Sampedrina es en principio vitalicio, y que casos de ruptura intempestiva no se verifican desde hace casi 600 años.




6 comentarios:

Moscón dijo...

Estoy hecho un mar de lágrimas,ni siquiera con una botella de mistela puedo calmar mi angustia.Con dos si.
En un planeta serio las renuncias a cargos perpetuos son impensables,máxime si sos el dueño de la pelota.

Capitán Yáñez dijo...

Yo dije que no papaba más... ¿no? Mi Papá me enseñó que la palabra se cumple. Así que no papo más. Si después vuelvo a papar, no será porque me cago en mi Papá sino porque me preocupará que el Vaticano pape tan mal. Ya una vez me pasó y ustedes tergiversaron todo: mi Mamá me dijo que no sea Papa porque a ella le iba a preocupar, iba a sufrir... y yo no quise ser Papa. Pero después vino el Coco y yo fui Papa. No porque me cagara en mi Mamá, sino porque yo con el Coco podía ser un Papa feliz, tomando mate en la pileta del Vaticano con mis amigos... papando moscas. Yo siempre cumplo lo que papo, los que dicen papadas son ustedes, que inventan todo. Como ese Rucio.

Daniela Godoy dijo...

Buenísimo...lo de solicitar a Obama para la vuelta de Riquelme no lo puedo creer!!!

Facundo dijo...

Creo que la "renuncia" del Papa es un intento de la Iglesia Católica de atraer adeptos, desviar la atención de la crisis del sistema neoliberal mundial haciendo lobby al establishment, terminar con la "era de la pedofilia" después de los escándalos que se publicaron en los medios. La religión sirve a la sociedad como cohesión social y como formadores de ética aunque aliena a las personas e impide desarrollar un pensamiento critico y una conciencia de la realidad fundada en hechos, sucesos, evidencia...impide construir nuevos paradigmas....
No hay que olvidarse de los Inquisidores, ni de los negocios sucios del Vaticano... estas instituciones, lamentablemente, están lejos de los intereses del pueblo...

Anónimo dijo...

No entiendo porque se toman la renuncia como algo serio.
Al fin y al cabo es lo que hace, en su sano juicio, cualquier gerente de una corporación.
Por caso, Steven Jobs se murió pero Apple sigue generando ganancias multi millonarias y Apple sigue jodiéndole
la vida a otras empresas por copyright.

Comandante Cansado dijo...

Jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Moooooooooy boeno.