lunes, 18 de febrero de 2013

Inflación ¡Qué suerte que existen los radicales!




Un número publicitado por 4 diputados, que supuestamente resulta del promedio de un número ignoto de índices, elaborados con ignotos métodos, sobre ignotas bases por ignotas consultoras, pomposamente  se transforma (por obra y gracia de Clarín) en el "IPC del Congreso" ¿la consagración del disparate o una verdad revelada que será repetida hasta el hartazgo por dos subespecies subhumanas especializadas: la de los autómatas acríticos y la de los reproductores conscientes de la falsía?


Quienes osaron interrogar a Patricia Bullrich sobre el origen del dato o la metodología aplicada, se encontraron con uno de los secretos mejor guardados desde los códices con que Da Vinci eludía la injerencia inquisitorial. Esta circunstancia hace de la credibilidad del “IPC del Congreso” una auténtica cuestión de fe, cuya autenticidad es garantida por el sacerdocio periodístico de los escribas de Clarín. Desde que Jesús recriminó a Tomas haber necesitado ver para creer ¿a quién se le ocurre andar pidiendo corroboraciones racionales aunque no hacerlo implique cercenar cualquier posibilidad de debate serio?

En la foto los vemos a Ricardo Gil Lavedra, diputado radical y ex funcionario de gobiernos radicales, y a Patricia Bulrich, diputada ya no recuerdo por quien y también ex funcionaria de gobiernos radicales.
 
Viene al caso, porque al simpático cuadrito que acompaño lo pueden encontrar en la página de los diputados de la UCR. 



Según ellos refleja la inflación "real" entre 2007 (año en que San Guillermo atravesara Diagonal Sur para expulsar a los mercaderes del Indec) y fines 2012  a la que atribuyen el valor de 229%, entiendo que según las mediciones apócrifas que cada mes presentan la Bullrich y Gil Lavedra en su acting clarinetero. Pero pongámosle que sea cierto...

Hay que reconocer que en algunas cosas los radicales nos superan ampliamente en eficacia: solo durante 1988 los radicales en el gobierno casi duplicaron la marca lograda por los K en 5 años: 387,7%, y en 1989 les bastaron menos de 6 meses en arrimarse al 1000%.


Algo más, durante el lapso de tiempo que ocupa la medición, el salario mínimo vital y móvil paso de $800 a $2875, o sea, se incremento un 360%. La jubilación mínima que en 2007 era de $600, en marzo alcanzará $ 2165 (361%). Es decir, teniendo en cuenta el índice inflacionario que publican los radicales, con un salario MVM o una jubilación Mínima se puede comprar ahora casi un 60% más que en 2007.

En cambio todo el proceso hiperinflacionario radical del 88/89 se atravesó con salarios y jubilaciones congelados gracias al Plan Primavera. Ese mismo proceso se desató tras una durísima campaña psicológica del diario Clarín y de la derecha económica (que arreció durante el año 88)  para desprestigiar los índices que elaboraba el Indec (se puede leer acá), a tal punto que la paranoia desatada por la “inflación esperada” empujaba a los minoristas a remarcar muy por encima de los costos de reposición, acelerando el proceso. Las reservas de divisas extranjeras se agotaron ya el primer mes del 89,  por minicompras de desesperados por mantener el poder adquisitivo de su sueldo y de los habituales especuladores de ocasión. A pesar de ello, salvo decretar algunos feriados cambiaros, no se adoptó ninguna medida restrictiva que impida la sangría de dólares.

Similar panorama de ataques psicopateantes (ataque desenfadado contra los índices que elabora el Indec y varias corridas bancarias y cambiarias) se verifica durante estos últimos años (2007/2012), sin embargo no hubo hiperinflación ni estallidos sociales, las reservas de divisas son suficientes y consistentes y todos los índices de desarrollo humano evolucionan satisfactoriamente.

12 años más tarde los radicales, están otra vez en el gobierno y volvieron a enfrentar una difícil coyuntura producto de su necedad (o falta de valentía) por sostener un esquema económico a todas luces agotado. Con arcas exhaustas de reservas pero sin hiperinflación (más bien deflación producto de la insoportable retracción de la producción, del empleo y del mercado interno), esta vez abandonaron su tradicional quietismo y, aparte de mantener congelados los salarios, optaron por políticas “proactivas”: recortes a la educación y toda forma de inversión social, corralito, rebaja de sueldos estatales y jubilaciones fueron las estrellas rutilantes del firmamento de desatinos delaurristas. Al final (el más previsible en la historia de las tragedias) lo sufrimos todos.

En conclusión, nadie en su sano juicio puede desconocer que la inflación es un problema. Pero “El Gran Problema” no es en sí el aumento de precios, sino las políticas con que se lo enfrenta y quien capitanea el buque en la tormenta. Y aquí está la razón de que resulta conveniente para el radicalismo llamarse a silencio en vez de intentar payasadas publicitarias.

Ya lo dijo Ricardito, hijo del papá que la sabía lunga: “el problema es la torpeza” o algo así. CARADURAS...



 

6 comentarios:

Hilda Mendoza dijo...

Así sea.
No sirven ni para oposición.

Tilo, 71 años dijo...

Además de la poca necesidad de caer en el ridículo que tiene el radicalismo, especialmente la franja conservadora del "más que centenario partido", sólo hace falta recurrir a la MEMORIA para examinar los porcentajes de inflación de los que hicieron gala sus gobiernos:

Arturo Frondizi - 1959: 113,7%; 1960: 27,3%, 1961: 13,5%.
Arturo Illia - 1964: 22,8%; 1965: 28,6%; 1966: 31,9%.
Raúl Alfonsín: 1984: 688,0%; 1985: 385,4%; 1986: 81,9%; 1987: 174,8%; 1988: 387,7%; 1989 (compartido con el innombrable): 3079,5%.
Fernando De la Rua: 2000: -1,1%; 2001: -0,9%.

Hermosos porcentajes negativos los de el último presidente radical. Lástima que todo reventó y saltó por los aires.

MEMORIA, no hace falta mucho más, Gil!

Saludos

Antonio (el Mayolero) dijo...

Y el que sostiene el cartel, trabaja de representante legal del FMI en la Argentina, pero como ahora no tiene mucho que hacer y no puede facturar honorarios, se las rebusca haciendo unas changas de Diputado Nacional...

rojo gallo cluadio dijo...

GRACIAS QUERIDO RUCIO
AGRADECEMOS TU COMPRENSIÓN, ENTENDIMIENTO Y CAPACIDAD DE UN VERDADERO ANÁLISIS.
INDECQUETRABAJA JUNTO AL PROYECTO NACIONAL
AMIGO: UN FUERTE ABRAZO; SIEMPRE ESTÁS CON NOSOTROS

Alcides Acevedo dijo...

Me dan mucha pena los peronachos... ¿será esto el famoso síndrome de Estocolmo?
Me parece que sí.... apoyan a sus propios saqueadores.

El peronismo inventó la inflación, son los grandes responsables de la decadencia Argentina, háganse cargo.

Rucio dijo...

Alcides Acepedo, su ignorancia es abrumadora y es realzada por su recurrente método de hablar por boca de ganso. Los primeros procesos inflacinarios argentinos importantes (más no únicos) datan de 1887/91 (genéricamente gobiernos conservadores) y 1918 (radicales). En ambos casos empujados por los precios internacionales de las materias primas exportables(¿no le dice nada ese dato?)