domingo, 20 de octubre de 2013

El cielo de los comunistas.




Existe en el Paraíso la parcela de los comunistas, de propiedad colectiva. A ella acceden los buenos y coherentes seguidores de las enseñanzas de Marx y de Engels, sus apóstoles y universales mártires. No es un espacio ni puramente espiritual, ni inmutable, es materialista y dialéctico, vivo y transformador.




A él se accede, como a todas las secciones del Paraíso, a través del luminoso pórtico rococó. San Pedro da la bienvenida a los recién llegados con el puño alzado, los llama camarada y les indica el sendero por el que deben transitar. Por su larga experiencia en el desempeño del puesto, es conocedor de la desconfianza que en los comunistas despierta los asuntos divinos, por eso les recuerda su condición terrena de proletario y de mártir de una causa traicionada por los reformistas, burócratas conciliacionistas con el Imperio (Romano). En seguida, exhibe una certificación de tal extendida por Lenin. Después que muestran el carnet, les entrega la prensa del Partido Comunista Celestial, el programa de movilizaciones, congresos, autocríticas y actos relámpagos de la semana, y los despide con un fuerte abrazo.  

La entrada de la sección correspondiente, contrasta fuertemente con el acceso principal. Remodelada hace poco, denota la influencia estilística del recientemente llegado Oscar Niemeyer, sorprendentemente combinado con las severas líneas del clasicismo socialista. En el frontispicio se lee "quien entre aquí, recupere toda utopía - Zona Liberada". El sendero por el que se transita en su interior, se encuentra hermosamente flanqueado por murales de Diego Rivera y Frida Khalo, Portinarí, Picasso y Siqueiros y reproducciones perfectas de insignes cultores del realismo soviético perfectamente reconocibles para quien pudo ver las viejas estaciones del subte de Moscú. Más allá, en el campo, los koljoses y las cooperativas desbordan productividad eterna, igual que las zafras de caña y las recolecciones de café realizadas por empeñosas brigadas internacionalistas.

En el Paraíso comunista la brisa no susurra, recita poemas de Pablo Neruda, de Mario Benedetti, de  Roque Dalton, de Nicolás Guillen, de Miguel Hernández, … y canta con la voz de los Parra, de la Negra Sosa,  de Edith Piaf y de los coros de niños bolcheviques que despedían al glorioso Ejercito Rojo al son de “La Internacional”. También se escucha el “Jarama Song”, “El Quinto Regimiento”, y motivantes marchas partisanas que difícilmente se repiten… es que hay tantas... 

Al fondo del Paraíso de los Comunistas (justo detrás del Palacio de los Soviets, una especie de Walhalla que aquí sí Ilusenko pudo erigir)  se encuentra la colina que llaman “Del Poder”, de dificultoso ascenso. Del otro lado, se encuentra la residencia vacacional de Dios. Los domingos, cuando descansa (como lo hace desde que el mundo es mundo), a media mañana el Creador de impecable bata blanca se acerca a la inmensa pileta de su parque, Dry Martini en mano. Los comunistas con sus rojas banderas se colocan en la ladera del cerro, y con sus megáfonos le gritan improperios. “Cerdo burgués”, “Dictador Fascista”, “Autócrata”, le gritan. Y su preferido (incorporado al repertorio por los bolcheviques argentinos) ¡NO EXISTíS!”.

El Todopoderoso simula ignorarlos. En otros tiempos intentó varias veces callarlos. Envió Arcángeles con rayos de goma e hidrantes de agua bendita para dispersarlos, pero volvieron. Lanzó sobre ellos, por derecha e izquierda, las plagas disidentes kautskynas y trotskistas, al eurocomunismo blanco y la perestroika, pero los tercos no cejaron en sus empeños. Llegó a enviar a predicarlos a su Hijo Dilecto, pero volvió con ideas extrañas, y desde entonces, todos los sábados se cruza a tomar mate, fumar en pipa y a disfrutar de las peñas. 

Si todo esto que me contaron, es cierto, mi amigo Miguel, antes de que llegara el sol del 17, se mudó para allá. En este momento debe estar ansioso, ya habrá conseguido su megáfono para participar de su primer escrache al Creador. Lo vamos a extrañar, pero, como él mismo diría, “dejalo que haga la experiencia”. Ya lo veremos a su tiempo, para que la socialice.




4 comentarios:

Iris van Kirsten dijo...

Y yo que ya me estaba enojando con usted...hasta que llegué a la última parte.Eso me pasa por prejuzgar...
Lamento lo de su amigo:-(

Anónimo dijo...

Ya tenes 'medio premio' ganado, cuando te mueras ! Es por 'reconocer', que existe El SUMO CREADOR: DIOS para todo el Universo !
Y como consecuancia, existe el Paraiso ! Pero..., vos y todos como vos, entraran directamente a la biblioteca ! Pasaran 'algunos siglos': ESTUDIANDO ! Que les servirá, obligatoriamente, para sacarse la estupidez de encima ! Es que el servilismo paratidario, que los reduce a dependientes mentales, debe ser 'limpiado' de sus mentes contaminadas com demagogia-populismo ! Animo ! Todo pasa !

Udi dijo...

Hermoso recuerdo para un amigo !
Salute !

tatincito dijo...

Anónimo de las 20:34: Como buen representante de la derecha te has hecho dueño de Dios. ¿Quién sos para decidir a donde va un alma? ¿De donde sacaste que no hay comunistas en el Paraíso y cristianos en el infierno?

¿De donde sacaste que Videla y demás genocidas, que son cristianos, van al paraíso?

¿De donde sacaste que apoyar golpes de estado, tortura, robo de bebes y desaparición de personas es cristiano?

¿De donde sacaste que defender el ajuste, generarle desempleo a millones de persones y pagar sueldos miserables es cristiano y permite ir al paraíso?

¿De donde sacaste que el odio de clase que sentís vos y tantos otros en este mundo es cristiano y les permitirá ir al paraíso?

¿De donde sacaste que ser partidario de una ideología es "servilismo partidario"?

¿De donde sacaste que vos no sos un servil del demonio?

¿De donde sacaste que favorecer a los pobres es "pecado de populismo"?

Entonces estás diciendo que Jesús cometió pecado, ya que defendió a rajatabla a los pobres.

¿De donde sacaste que la única interpretación de la Biblia que vale es la tuya?

¿De donde sacaste que Dios está afiliado a partidos de derecha?

Podés creer lo que se te plazca, pero las decisiones las toma Dios, no vos ni nadie más.