miércoles, 22 de junio de 2016

Cofres, valijas y bóvedas.


En el imaginario de la clase media, el concepto mismo de "riqueza" suele ser asociado con la materialidad, confundido con la ostentación, asociado con el lujo. Acciones propias de quienes se les a permite soñar con acceder a la casa propia (de ser posible en un country), auto presentable, al celular de última generación, una casita para vacacionar y algún otro bien "mostrable" indicativo de un status elevado. Para ellos el mayor valor del poseer es el de parecer, lejos están de concebir que la riqueza que da poder es invisible a los ojos, está conformada de bits, es intangible, es representativa. 




Es de una abundancia extrema, pero inmaterial. 

Transferencias electrónicas, triangulaciones, sociedades off shore, cuentas en paraísos fiscales, bancos blanqueadores... su comprensión requiere un grado de abstracción incompatible con la capacidad cognitiva de individuos que sólo creen en lo que pueden tocar, ver y contar; que votan motivados por globos de colores y bailoteos desincronizados al monótono mantra de "si-se-puede".

Gobbels descreía de la inteligencia de las masas, por eso aconsejaba que “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar” (5º principio de la propaganda: vulgarización).

Tesoros enterrados, túneles y bóvedas, valijas (cofres) con tesoros, conectan mejor con una infantil percepción acostumbrada a moverse en los maravillosos mundos de Julio Verne y Robert Louis Stevenson. ¿Quién les mostró las acciones de Rico Mc Pato? ¿Acaso alguien vio los resúmenes de cuenta bancaria de Flint Mc Nate?
No. Sólo sus bóvedas rebosantes de metálico constante y sonante. 


7 comentarios:

MÓNICA ROSANO dijo...

COMO DECÍA EL GENERAL: ES PEOR UN BRUTO QUE UN MALO

Diego dijo...

" ¿Acaso alguien vio los resúmenes de cuenta bancaria de Flint Mc Nate?"

Y aunque los vieran, te dirían: Esos son papelitos con números nomás... ¡mirá este iPhone que entiende cuando le hablás y tiene GPS!

claudia dijo...

Excelente y revelador post.
La vigencia de la axiomática comunicacional de masas, se afina progresivamente obteniendo mayor precisión de impacto. Pero hay un problema que más tarde o más temprano se evidencia: los hechos históricos son, fundamentalmente, causales. Y nadie puede evadirse por demasiado tiempo de esa realidad casi silogística. Saludos.

Hilda Mendoza dijo...

Muy bueno. La capacidad cognitiva en la actualidad está modelada por los medios de comunicación masivos...
Los "creyentes" se vuelven "independientes" y niegan toda influencia.
Cuándo uno larga una trivialidad como "Nunca te compraste un champú porque la publicidad te dice que tu cabello quedará hermoso??" Te miran como diciendo "esta sale siempre con boludeces"... Perdieron la capacidad de extrapolar conceptos y, de eso, no se dan ni cuenta...
Yo sigo buscando el tesoro de los piratas (los anteriores, los de ahora son legales)

Anónimo dijo...

Por suerte viene Rucio a iluminarnos, el que es... un proletario esclarecido?

El problema no es con la clase media ignorante que se frota frente a imágenes de tesoros desenterrados (aunque a veces también son un problema). El asunto se complica verdaderamente con el habitante del Conurbano profundo, ni clase media, ni proletario-conveniado-sindicalizado-pagador-de-impuesto-a-las ganancias. Ese morocho que ve que no le alcanza el salario en negro o la changa salteada para llenar la olla. Que ve que los que ayer le prometían el paraíso terrental y hoy lo dejaron en bolas, se la llevan en bolsos. El problema es ese sujeto social que está caliente y a punto de tirar la trompada. Guarda porque la clase media enajenada y fetichista reacciona como en el avión con Zannini y Aníbal, pero el grone tiene otros modales, menos civilizados, digamos.

Anónimo dijo...

El caso López desató alegrías y lamentos de un lado y del otro de la grieta.
Unos creen que muerto el perro se acabo la rabia y los otros no sabían que existen los ladrones.
Sin embargo la gran diferencia entre López y Macri, es que el primero tiene "cobertura mediática" y el segundo "encubrimiento mediático".
Tal estamos presenciando las cosas, la corrupción no importa, importa el corrupto.

Para el anito 15.52 que ni siquiera se anima a participar con nombre falso

Anibal pero sin bigotes

Anónimo dijo...

Al ano 18:04 que parece que tampoco se anima a participar con nombre falso: en qué grupo se anota? en el de los "felices" o en el de "los que no sabían". O es de los que "toman distancia" para no contaminar el análisis?
Una cosa es segura: es prejuicioso. De oficio anota al que se pone contento con que la malandra quede en evidencia, en el equipo macrista. Bien kirchnerista, por no decir fascista.

Es uno que ahora descubre la corrupción y a los corruptos. Vivió 12 años en la ignorancia y ahora se despierta.

No sabe como procesarlo. No sabe si descolgar el cuadro de Néstor o huir hacia adelante: Macri también, lloriquea.