jueves, 29 de septiembre de 2011

♫Las manos mágicas le dirán ♪♫

Me iba a poner a escribir sobre esto, pero encontré en la página de TNI el didáctico video que sigue:


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Uds. dicen que no es TAAAN así? Pues habrá que volver sobre el tema entonces...

martes, 27 de septiembre de 2011

Estaría a punto de esclarecerse la explosión en Esteban Echeverría.

Afortunadamente, los primeros estudios comienzan a esclarecer la misteriosa y luctuosa explosión de Esteban Echeverría.



La ciencia ha comenzado a develar el hecho, y a explicar lo hasta ahora incomprensible. Una ampliación de la fotografía de la bola de fuego naranja que surcara el cielo, desmiente su origen extraterráqueo, e incluso descartan la hipótesis que circulara en primeras horas de la mañana, de que se trataría de una maniobra pergeñada por Guillermo Moreno para ocultar el impacto que el precio del tomate produciría en el mercado global.



“Los daños son acordes con la masa corporal del objeto en ciernes”, habrían explicados los científicos “y la violencia de su lanzamiento a la atmósfera se explica por la explosión de la Coalición Cívica. Así como Patricia Bulrrich fue expulsada hacia el Pro, María Eugenia Estensoro fue llevada por la onda expansiva hacia el Duhaldismo y Adrian Perez cayó en el espacio Binnerista, la falta de atracción desde otros sectores hizo que Elisa Carrío se estrellara en Esteban Echeverría, con las lamentables consecuencias que todos conocemos”.

Interrogados sobre la razón por la cual no se hallan restos del objeto estrellado, respondieron con absoluta seguridad los científicos consultados “es que rebotó. Sus resultados en las últimas elecciones estarían demostrando su tendencia a “hacer sapo”. No deja de ser un dato alentador, si el objeto hubiese permanecido en el lugar, el daño podría haber sido mucho mayor.”
En el único punto en que no acuerdan los científicos consultados es en el destino final del objeto. Aplicando la ecuación de Schrodincher, hay quienes sostienen que probablemente se verifique otro impacto en algún lugar de la precordillera rionegrina, para luego perderse en el Pacífico Sur, entrañando un serio peligro para la fauna marina local.



Para otros físicos, los riesgos de polución no se verificarían, ya que entienden que la capacidad de rebote del objeto lo haría trascender la atmósfera, perdiéndose definitivamente en el espacio exterior, o en el mejor de los casos, orbitando el planeta durante varios años, sin que haya que lamentar nuevas desgracias.






sábado, 24 de septiembre de 2011

El fenómeno Sasquatch en argentina.

Es sorprendente ver los ríos de tinta que suelen correr en el cauce de la intrascendencia. Sobre todo, cuando la espectacularidad de la noticia invita a dejar de lado todo ejercicio reflexivo y logra que nuestro espectro sensorial se enfoque, exclusivamente, en el acontecer.

Pongo un ejemplo, éste de 1967:



El fotograma pertenece a algunos segundos de película en 16 mm que “documenta” la aparición de un “Pie Grande”. A partir de eso se navegó hasta los confines de la historia rescatando para la actualidad la leyenda del “sasquatch” (hombre peludo) propia de los pueblos originarios de la costa oeste norteamericana, asociada con el misterio y el terror. Esta película revalorizó el interés que por la ignota especie detentaban los mitólogos y puso en valor a la por entonces incipiente “criptozoología”

Pero fueron sus efectos mucho más allá, generando un producto que satisfizo los requerimientos de Hollywood y su merchandising,  que promovió el turismo, que dio nombre a innumerables productos regionales, y que, incluso, sirvió de leit motiv a un festival musical anual que ya lleva 10 años de ininterrumpido éxito.



Evidentemente, un hábil pluma o el verbo ágil o un diseño ingenioso, son capaces de transformar un ser abominable en una imagen querible y comercialmente rentable, abriendo impensadas ramificaciones a un hecho pobremente documentado, de dudosa verosimilitud y prácticamente nula trascendencia. Aunque el Pie Grande, con su efímera aparición frente a las cámaras, no lograra trascender su carácter de ser monstruoso, esquivo y oculto tras las brumas de la leyenda,  en torno a él se construyeron infinidad de derivaciones que reportaron pingües ganancias a una multitud aprovechadora de incautos y crédulos. Por más que se haya intentado reconstruir y revalorizar su pasado, nada se puede hacer para instalarlo en el presente como una realidad palpable o para volver menos incierto su futuro.

Recientemente, un hecho similar y de tan dudosa verosimilitud como la breve película del Pie Grande, sacudió la escena mediática: El arrepentimiento de Felipe Solá.



Como con el  sasquatch”, probablemente muchos lucren con su reaparición, e incluso esforzarán su voluntad y creatividad para transformarlo en un ser querible, pero dudo que el insípido Merluza logre abrirse paso con la mochila del pasado que lleva a cuestas. Navegando por aguas tranquilas, los tripulantes de un barco que estuvo a punto de zozobrar, no suelen mirar con simpatía el regreso del oficial que lo abandonó en medio de la tormenta, y que encima pretendió cobrar el seguro por anticipado.



Para finalizar, valga el oportuno recuerdo a la poesía escenificada que nos legara el recientemente fallecido pensador mexicano Roberto Gomez Bolaños:


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miércoles, 21 de septiembre de 2011

Que porquería la Primavera!

Señores, otra vez nos vemos sometidos a la oprobiosa, pagana y discriminatoria costumbre de celebrar el inicio de un equinoccio. Pero no es momento de preguntarnos que ha hecho la primavera por nosotros, sino, que hemos hecho nosotros con la primavera.


Desde los lejanos tiempos de que Vivaldi compusiera “Las Cuatro Estaciones”, o desde que Sandro Botticeli contempló extasiado de satisfacción su recién culminada “Consagración de la Primavera”, la humanidad toda se ha empecinado en degradar la llegada de la estación que simboliza el reinicio del ciclo de la vida. Siguiendo la impronta del consumismo que nos impone la caducidad programada de los productos, la instancia astronómica ha sido subsumida en la mera advocación de la insustancial ornamentación floral y de los efímeros amores de ocasión.

Todos sabemos que, para calvario de los noctámbulos, las noches son más breves y amanece más temprano, que los pajaritos dan rienda suelta a su desenfado sexual, aturdiéndonos con sus trinos desafinados desde el alba y defecando (inmisericordes con las patronas) sobre las veredas de los barrios.

Pero no creo justa la venganza de lanzar a parques, plazas y paseos multitudes de adolescentes exudando hormonas, que desencadenarán revolcadas masivas sobre la hierba tierna, ahuyentando con sus retozos aves, pequeños mamíferos, reptiles, batracios, arácnidos e insectos útiles, produciendo un impacto ambiental que representa una seria amenaza a la sustentabilidad de los ecosistemas urbanos. Ni justa, ni racional. Porque volverán al ocaso a sus hogares, sucios, ebrios e infectados de bichos colorados, clamando por alcohol y caladryl.

Pero los ahora adultos hemos sembrado deplorables ejemplos. La empecinada voluntad reivindicatoria que Igor Stravinsky expresada en 1913, fue medio centenio después impunemente denostada por los sacerdotes vernáculos del culto a Orfeo.

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Incluso, la ola de apostasía arrastró a alguno de los íconos de la cultura nacional y popular, importándolo desde otro ámbito insospechado, supuesta tierra yerma para el ternurismo fácil.

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El intérprete nos propina un devastador cross a la mandíbula, un letal gancho a la zona hepática, que parece no tener más objeto que hacernos revivir el dolor de aquella velada del 7 de diciembre de 1970, en que la esperanza del título de los pesados fue sacrificada para dar nuevo significado al mito del Macho Argentino.

Por supuesto que los ’90, Tinelli de por medio, también fueron capaces de escribir páginas infames (conocidos por entonces como “temones” o "jitazos"), también en esta materia.

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Miren a esa gente en Viña del Mar… después nos preguntamos cómo los chilenos llegaron a Piñera y el por qué de la crisis educativa. Es perfectamente entendible por qué los jóvenes trasandinos actuales no están dispuestos, bajo ningún pretexto, a repetir el tan triste espectáculo que brindaron sus padres.

Volviendo a Botticeli, las artes gráficas (mayores y menores) no se han resignado a ir a la zaga en esta oprobiosa historia de degradación, pese que la ciencia ha sido en extremo generosa a la hora de regalarle nuevas técnicas de composición. Las imágenes que comparto a continuación (no aconsejables para personas impresionables ni aptas para espíritus sensibles), me eximen de cualquier lastimero comentario proclive a profundizar aún más la irredimible depresión en que este post habrá sumido a sus lectores.  







Desde el más bajo escalón de la perversión, llegamos a instar a nuestros propios retoños a imitar tan deplorable estética. Desvinculándonos del riesgo del ridículo al que los sometemos, perpetramos una huella mnémica que quizás, el día de mañana, los transmute en asesinos seriales, o peor aún: en periodistas independientes, curas o monjas.

Frecuente fuente de conflicto familiar. El nene
trajo esto de la escuela y mamá tiene que
tender la ropa.

Un clásico de la salita de 4. Ya se induce a los pequeños a
comprender que,  en el mundo capitalista,
estarán al horno y con papas.

Afortunadamente, desde la simpleza del trazo de tinta sobre el papel, algún alma vengadora, nos propone otra mirada revisionista que pretende poner punto final a tan florida decadencia, y, subliminarmente, nos invita a una airada rebelión de ribetes épicos, gesta a la que desde aquí me sumo insuflado de convicción libertaria. 






martes, 20 de septiembre de 2011

Postales.

Desde el jueves hasta el sábado, anduve por la Capital, che. 

Llegué justo para enterarme que un camión cementero se la puso a un colectivo que a la vez fue ensartado por el Premetro. La culpa fue del Gobierno Nacional que no respeta las instituciones de la república y baja un discurso de transgresión a las normas y la convivencia que inspira a los camioneros a cruzar los semáforos en rojo seguros de estar amparados por el  impunitaje generalizado.  Por suerte, un faro de sabiduría y racionalidad se encendió en el firmamento parlamentario, heroicos legisladores suspendieron sólo por un momento su ardua  tarea de crear directrices coactivas generales y abstractas, y, en una actitud que los emparenta con las sanas tradiciones salomónicas, emprendieron la dilucidación de uno de los grandes misterios del tercer milenio. No quisiera exagerar, pero sentí entonces estar siendo testigo de la génesis de una nueva República.

 Génesis de la Nueva República

Para no entorpecer el sinuoso sendero abierto en la justicia, en una encomiosa actitud  no permitieron el acceso de la prensa a la sala de sesión. Los argentinos agradecidos por no vernos sometidos a escuchar los horrores relatados en vivo y en directo. Nuestro derecho a la información, de todos modos, estaba garantizado a través de la imparcial crónica, debidamente tamizada, que nos brindaba Adrián Ventura en micros de TN.



Por suerte TN está en todo. Haciendo alarde de ecuanimidad también supo comunicarnos que la Hebe dijo que el Congreso durante la dictadura era un nido de ratas, y ahora volvía a transformarse en un nido de ratas, y de víboras… esta Hebe… lo dijo mientras desde la Plaza de mayo inauguraba el V Encuentro Internacional de Economía Política y DDHH, organizado por la Universidad de las Madres, en el que participaron desde delegaciones de casi toda sud América hasta ministros y presidentes de Bancos Centrales, incluída una parte de la flor y nata del pensamiento económico heterodoxo de América y Europa… mirá que perder tiempo en esas pavadas mientras nuestros legisladores están en cosas taaan importantes. Seguramente, de manera involuntaria, TN se olvidó de cubrir esa noticia, aunque bueno, su relevancia no ameritaba mucho espacio frente a la catástrofe del choque y lo que estaba pasando en el Congreso. Ponete vos en el lugar de Van der Kooy y Blanc, o de Szloto y TNnbaum (para cubrir un espectro más amplio): tenés un programa top sobre política, con todas las cosas que están pasando en Bs.As., en el país, en Latinoamérica y en el mundo, ¿a quién pondrías como estrella central de tu programa? ¿Al presidente del Banco Central de Ecuador o al vice del de Venezuela para enterarte de cómo son los procesos de integración comercial, como funciona el intercambio comercial desdolarizado en el ALBA o los avances del Banco del Sur? ¿a Theotonio Dos Santos, para que te explique por qué, en medio de la crisis global, se ha revalorizado su obra de hace 35 años sobre los procesos económicos en los países dependientes? ¿a Al Campbell para que te esclarezca sobre la Crisis económica de los EEUU? ¿Al inglés David Harvey, al ecuatoriano Pedro Paez Perez? ¿O a Sergio Schoklender? No puede caber dudas, a menos que consigan la exclusiva del chofer del camión cementero, al Sergio por lejos, que denuncia el cercano peligro de la instauración de la monarquía de Cristina I de todos los Gronchos.



En el Barrio del Once se puede sentir la atmósfera de tensión. En los alrededores de Plaza Miserere, por las noches se aprecian movimientos extraños y amenazantes. Es que la tradicional cofradía textil judaica se prepara para dar el combate contra la cada vez más numerosa colectividad peruana, la cual, aliada con los chinos, ambiciona la exclusividad de la producción de remeras y buzos de frisa estampados con la cara de Schoklender y la leyenda “¡canonización YA!”. En busca de profundizar sobre el nuevo fenómeno que moviliza las masas, fui a visitar a los amigos de “100 de Paleta” pero rápidamente caí en la cuenta que estaban más locos de de lo que parece vía internet: 1) el primer indicio me lo dio el hecho que FM la Boca está en el Once; que es algo así como que Radio Colonia transmita desde Burzaco; 2) no habían invitado al programa a Sergio Schoklender, que es lo mismo que hacer una antología del humor cordobés sin incluirlo a Luis Juez, o dejar fuera de la galería del Box argentino a Graciela Camaño.

En plana labor, pero sin Schoklender.

La amarga experiencia me indicó que era hora de volver al pueblo, a ver gente más normal. Y por suerte, así fue. La primera noticia con que me encontré fue la visita de Jorge Busti, que salió a tranquilizar a la sociedad frente a la posibilidad que de nuevo sea gobernador, manifestando que “Quiero que se sepa que las cosas como es la Asignación Universal y otras continuarán”, ¡muy bien Jorge Pedro! Hay que reconocerte que has madurado políticamente, en el anterior gobierno (2003-2007) por ejemplo no implementaste el Plan Nacer en la Provincia, ni casi ningún otro programa de desarrollo social nacional. Se comenta, que entre las otras cosas que Busti también permitirá que continúen a partir de diciembre, están la tormenta de Santa Rosa, Navidad y Reyes Magos, la pesca del dorado en La Paz y Salto Grande,  la Fiesta del Ternero en Feliciano, el día de la primavera e, incluso, la permanencia de Sergio Urribarri en la Casa de Gobierno.

Esto demuestra que el tono belicoso con que el bustiadamirebordismo (duhaldismo pasado a la semiclandestinidad) se refería a Cristina desde que, por allá en 2008, abrazara el deangelismo ruralero, está bajando los decibeles. Sino me lo creen mírenmelo a su candidato a Senador Departamental RUBEN ADAMI. En marso de este año decía cosas como “Urribarri es un títere de la presidenta y el intendente el Muñeco Chirolita” (como acá) y hasta el 14 de agosto militó y fiscalizó la fórmula “Duhalde-Das Neves”. Pero como todo dirigente dispuesto a prestar oídos a las sugerencias del pueblo, después que Cristina obtuviera el 42% de los votos en el Departamento que pretende representar (contra el 11% que obtuvo Duhalde –como sepuede ver acá-), decidió repensar su anterior postura y regalarnos postales como ésta:


¿Viste Chino que es como te decía? ¡Acá todos somos kirchneristas!!!


jueves, 15 de septiembre de 2011

Mentime que me gusta... (4 de 4)

Como decíamos en la segunda parte, un crimen suele ser presentado como un hecho sin historia y sin desarrollo en el futuro. Como un acontecimiento que aspira a tener alcances universales. Y a través de frases como “todos somos fulano” (muchas veces repetidas desde la buena voluntad como la mejor muestra de solidaridad) se crea el clima necesario para que el impacto aliente una onda expansiva de miedo que atraviese toda la sociedad. Es presentado como un hecho sin causa aparente, un producto del azar, pletórico de posibilidades para anexarle cualquier tipo de conclusiones, e incluso, de resultar necesario, para podarlo de relaciones contextuales y de consecuencias. 

Esta desvinculación de las relaciones causa-efecto, hacen que los hechos sean funcionales a cualquier interpretación interesada que tienda, a la medida de la conveniencia de turno, a desvirtuar una realidad incómoda. Reconozcamos que somos en general poco afectos a complejizar los análisis. 

Si yo, por ejemplo, les preguntara cuál es el motivo del levantamiento campero de 2008, no tengo dudas que a coro me responderían ¡LA RESOLUCION 125! Si revisamos los anales periodísticos, todo parecería indicar la corrección de la respuesta. Permítanme dudarlo, yo creo que el “conflicto con el campo” (como se gustaba titular) hubiese ocurrido igual, quizás con distinta intensidad, con o sin R-125. La revuelta estaba latente y ya se había preparado el terreno, a lo sumo la R-125 operó como oportuna excusa para dar un golpe al objetivo real: torcer el rumbo económico general. 

Partamos de la base que, después de la crisis de 2001, el sector agroexportador fue el primero en recuperarse, y que la reinstalación de las “retenciones” (Remes Lenicof, abril 2002) fue una herramienta fundamental para impulsar el desarrollo de otros sectores de la economía, más proclives a la ocupación de mano de obra. La reacción del ruralismo fue inmediata: ya por entonces se escuchó la amenaza: “Se está vislumbrando un paro, camionetazo o corte de ruta. Aún no se sabe qué, pero hay que adoptar una medida” (Dardo Chiesa, presidente de CARBAP). 



Retomemos el discurso de Miguens al que hice alusión en la primera parte (ACÁ). En agosto de 2007 (no existía la R-125) el presidente de la sociedad rural expone su concepción económica y su visión del rol del campo en la sociedad y la economía argentinas (es fundamental la lectura del documento, si les resulta pesado leerlo completo, al menos lean las partes resaltadas). 

Todo para fundamentar el sentido de las pretensión última de la Sociedad Rural: la total eliminación de las retenciones. Por supuesto que la continuidad del modelo representaba un fuerte escollo para este objetivo, y se avisoraba ya la posibilidad cierta de que Cristina sea elegida presidente. 

Hacía falta preparar el terreno demostrando que el enemigo era (en palabras de Miguens) “un liderazgo sin sustancia ética” capaz de someter al campo a cualquier arbitrariedad. Y de eso se ocuparía Clarín. 

A fines de 2007, el supuesto escándalo Skanska quedaba muy lejos en el tiempo, y, para colmo, la operación ya había sufrido los primeros reveses judiciales. Se inventa entonces la opereta de Antonini Wilson (no al azar, reunía elementos creíbles e identificables fácilmente con un hecho real de corrupción: valijas con dinero, aeropuerto y aduana, como en el caso Amira Yoma) que se lanza con enormes titulares, justo en simultáneo con el acto de lanzamiento de la candidatura de Cristina. 

La mesa estaba puesta, sólo faltaba Carrió aportando el postre (la altisonante denuncia fraude electoral) para que se extendiera el manto de sospecha sobre la legitimidad de Cristina. Para entonces cualquier acto de gobierno respecto “al campo” que no sea la eliminación total de las retenciones serviría de detonante suficiente para poner en marcha el mecanismo destituyente largamente planeado y preparado. ¿La fecha de la explosión? ¿Cuál podía ser mejor que el inicio de la Semana de la Memoria justo en el año que, encarnado en Martinez de Hoz, comenzaba a enjuiciarse a la complicidad civil durante la Dictadura? 

Así es mis amigos, si rascamos un poquito el barniz mediático, vemos que se extrapolaron los términos a tal punto que los premeditados agresores aparecieron como los agredidos, y que un gobierno legítimo se transformó en lo que el agresor necesitaba: un líder arbitrario sin sustancia ética. Atento a la fecha, es tentador afirmar que cualquier parecido con la construcción de las instancias previas a la invasión a Afganistán y a Irak, es mera casualidad. 

Y también como en el caso “guerra contra el terrorismo”, cuando se vuelve evidente el despliegue realizado en pos del objetivo, no se le puede venir a la gilada con nada que sea distinto a una contundente victoria, y rápido, a pesar que el objetivo buscado haya quedado lejos de ser alcanzado. 



Porque la “epopeya del campo”, obviamente, no podía culminar con la derogación de la R-125, y continuó por otros medios: la formación del gran entente opositor que tuvo su expresión en los que se llamaría el “Grupo A” en el Congreso. En términos tácticos el gran paro agropecuario con toma de rutas sólo representó una batalla. 

Las elecciones legislativas de medio término de 2009 representaban la oportunidad ideal para concretizar el anhelo de la alianza agromediática de ocupar un lugar de preponderancia en el ámbito político del Estado. Como no resultaba conveniente consolidar una expresión política unificada a través de un “Partido del Campo”, el radicalismo, el Pro, las vertientes peronistas transfugueadas durante la discusión de la 125, al Coalición Cívica, salieron a la pesca de estancieros y chacareros predispuestos a convertirse en legisladores nacionales. El resultado fue, en títulos de Clarín, La Nación y Perfil ampliamente consumidos (incluso por buena parte de la dirigencia peronista que empezó a pensar en buscar otros horizontes) “Una Contundente Derrota” del gobierno, que permitía impulsar la idea sobre la inminente culminación del proyecto nacional y popular encarnado por el kirchenrismo (el “fin de ciclo” de M. Grondona) y empezar a proyectar el comienzo del “post kirchnerismo”. ¿Fue tan así? Porque para que haya un derrotado, tiene que haber un ganador. Para el sistema democrático, el ganador es el que tiene más votos… y ese, en junio de 2009, fue el kirchnerismo. 

Miren este cuadro (ciertamente antojadizo, pero no inocente) del espectro político resultante de esas elecciones: 

Los cuadros tienen en cuenta el total de votantes.
En otros "sin clasificar" conviven votos blancos, nulos,
Pino Solanas y otras vertientes menores.

Con mucha, casi excesiva, buena voluntad y acercándome peligrosamente al mamarracho, para llegar a algo que numéricamente se parezca a un empate, no sólo tuve que meter en la misma bolsa a fuerzas, digamos, afines que ni siquiera fueron juntos (UCR+CC+PS+GEN+Aliados provinciales circunstanciales por un lado, todas las vertientes del Peornismo Federal (Reutemann, De La Sota, etc.)+PRO+partidos liberales y fascistoides varios por otro); sino que además, por dudosos y dada la incidencia que tuvieron ciertos liderazgos que estaban con una pata en cada lado (Vg. Busti), le resté al FPV la mitad de los votos en distritos como Entre Ríos y La Pampa y no les sumé los de partidos provinciales probadamente aliados (como los neuquinos y fueguinos). 

Ante la ausencia de un ganador, la afirmación “Derrota del oficialismo” sólo puede admitirse desde la perspectiva corporativa, no desde un conglomerado partidario político incapaz de erigir una alternativa real. Por aquellas épocas este burro (ante azoradas audiencias que dudaban si lo mío era sólo un brote o si era ya irremediablemente pelotudo) ya sostenía la inexistencia de la derrota, no por desconocer la evidente (pero circunstancial) merma del apoyo popular, sino por no visualizar que entre la diversa caterva opositora emergiera una figura capaz de encolumnar eficazmente los intereses del resto, ni nada permitía elucubrar el nacimiento de un liderazgo (personal –como lo construyó Menem a partir del 87- o colectivo –como el de la Alianza a partir del 97) que concite expectativas masificadas y ponga en riesgo la continuidad del kirchnerismo. 

El rápido reflejo de Nestor y Cristina de disparar hacia adelante profundizando el modelo, y la patética ineptitud de la mayoría opositora en el Congreso, se esforzaron en demostrar la corrección de razonamiento e hicieron posible que hoy el cuadro de situación variara sustancialmente. 



La última gran tergiversación de la que me ocuparé (por ahora), es la más reciente y su autoría corresponde al decadente Ricardo Alfonsín: las P.A.S.O. fueron una “encuesta” y nada dicen respecto a Octubre 

Debiera abstenerme de contradecir semejante absurdo porque proviene de un hombre que comparte con Marx (Groucho Marx) la idea de que “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados”. Pero no puedo dejar de valorar el desesperado intento de volver a traer la política al terreno donde se permiten discutir hasta los axiomas más evidentes. 

Las PASO ni son una encuesta, ni expresan una tendencia, más allá de la formalidad, y teniendo en cuenta el elevadísimo índice de participación, representan una realidad objetiva en cuanto verificable y cuantificable: expresaron el porcentaje de adhesión explícita de sectores de la sociedad a candidatos y proyectos, y en muchos casos en varias provincias y municipios, deslindaron representatividad y legitimaron corrientes internas partidarias para competir en las elecciones generales. Claro que esta última faceta ha sido invisiblilizada por las trascendencia que los medios nacionales otorgaron a la carrera presidencial, o quizás, ex profeso, para no reconocer en toda su magnitud trascendencia del comicio. 

Ya vendrán, pos-23 de octubre, los discursos que pretendan desconocer, no sólo la legitimidad de quien detente la conducción política del Estado, sino también el valor político que tiene el apoyo popular a un modelo, a lo hora de tomar decisiones trascendentes, inevitablemente seguiremos enfrentando expresiones tales como tiranía, demagogia, stalinismo, etc. ¿Y qué?

Para terminar, quiero traer un aporte que hace el Profe Quesada (blog “Basta de Odio”) como comentario al primer capítulo de esta serie: “… no tengo problemas con la "subjetividad" siempre y cuando el marco desde el cual se lee la realidad esté explícito, porque de esa manera no hay engaño ni manipulación. Ahora bien ese marco puede ser doxa (opinión) o episteme (conocimiento fundado) y la trampa en el caso que denunciás es disfrazar de episteme algo que no lo es y dejó de serlo por la manipulación de categorías…”. 

En definitiva, valgan estos 4 capítulos de mero ejemplo del imperio de “las doxas” al que nos vemos sometidos, esas articulaciones discursivas interesadas que no dejan de ser meras usurpadoras del sitial de la verdad. 



Este viernes a las 23, el Pibe Peronista me invitó
a participar en "100 de Paleta", a partir de las 23,
 por FM La Boca. ¡Capaz también me dejen hablar!



miércoles, 14 de septiembre de 2011

Mentime que me gusta... (3 de 4)

(antes sugiero, si no lo hicieron, leer la 1era.  y la 2da. parte)


Y ahora vamos a encarar el análisis de la manipulación de un índice de trascendental importancia para el bolsillo del caballero y la cartera de la dama. O al menos eso pareciera. Un juego de manipulación y dobles raseros.


Si yo escribo que renombrados economistas piden la intervención del INDEC por su escandalosa gestión, y que los diarios comentan que no son confiables los índices que publica porque el IPC está manipulado para no reflejar las variaciones inflacionarias verdaderas, y que el escándalo tomó un vuelo tal que es objeto de estudio en la Fiscalía de investigaciones administrativas y en la Justicia Penal, Uds. seguramente asociarán mis dichos con las renombradas tropelías que Guillermo Moreno lleva a cabo desde su desembarco en el organismo estatal, el que hasta ese momento gozaba de un prestigio internacional indubitable. 

Se equivocan palmariamente, estoy haciendo referencia a las noticias que circulaban a fines del ’87 y principios del ’88. El “destacado economista” era Juan Alemann que aquello exigía desde las cartas de lectores en La Nación, y los otros diarios referidos son Clarín, el Página 12 de Lanata y Ambito Financiero. 

Pero, si todo indica que el proceso de crisis del INDEC habría comenzado en 1977 con la desaparición forzada de Carlos Noriega (por entonces Director del Instituto) y con las manipulaciones que de los índices hacía Martinez de Hoz. ¿Por qué recién 10 años más tarde la prensa sacude con virulencia el avispero? 

Pocos meses antes el alfonsinismo sufría un duro golpe electoral que lo convirtió en minoría en ambas cámaras. Desde 1985 la venía campeando con el “Plan Austral”, plan de estabilización acordado con el FMI, con desagio, tarifas congeladas, inflación y depreciación monetaria controlada y fuerte control de precios. La derrota debilitó a Alfonsín y, junto a su ocaso político, se preanunciaba la necesidad de salida del plan de estabilización. Ya en el ‘87 la presión alcista arrastró la inflación al 3% mensual, el modelo tambaleaba y era el momento propicio para que las corporaciones económicas empezaran a cerrar el cerco de condicionamientos al primer gobierno democrático, hasta entonces, bastante refractario a prestar oídos sea a la Iglesia, la UIA o la Sociedad Rural (e incluso a la CGT). Las recetas neoliberales empezaban a cotizar en alza y Alfonsín ya comenzaba a parecerse al escollo al que aludiría Magnetto poco tiempo más tarde. Era necesario acelerar “la transición” y en esas épocas valía aquello de que ningún gobierno resistía un puñado de tapas de Clarín. 



¿Para qué permitirle al gobierno la posibilidad de un debate sobre las causa de la crisis? ¿Qué mejor vía que echar mano a la fórmula de generar dudas en los números que emitía el gobierno? Si los índices económicos no son creíbles, cae la referencia objetiva y todo lo que diga o haga un gobierno para intentar sustentar un modelo que aspira a la estabilidad cae inevitablemente bajo sospecha, ERGO debe ser cierto lo que publican en los diarios los “prestigiosos economistas” y las “consultoras privadas”. Evidentemente, las estadísticas oficiales fueron la primera víctima del proceso privatizador. 

Y comienza la espiral hacia el fracaso con una carrera de precios para ganarle a una supuesta amenaza inflacionaria, sigue con la desinversión en razón de la inseguridad producida por el tironeo, se reproduce la especulación financiera, se escapan los ahorros al dólar, se genera recesión y estancamiento. Ante a un poder político debilitado y caído en el descrédito, estamos en las puertas de la profecía autocumplida, hiperinflación y estallido social mediante, por más “Plan Primavera” que le pongan por delante. El INDEC fue nada más que la víctima propiciatoria, cumplido su holocausto, por largo tiempo dejó de ser tapa el modo en que se confeccionaban los índices, por lo que cabe concluir que, en realidad, la constitución del IPC no le importaba a nadie. 

La debacle del Alfonsinismo le salió cara al país, significó la instalación del neoliberalismo, el desguace del estado y de la industria nacional, la ruptura de los lazos de solidaridad social, la pérdida de derechos sociales. En cambio, significó pingües ganancias para el capital financiero especulativo y los medios de comunicación masivos que se asociaron con la prédica del debilitamiento del Estado como actor económico y redistribuidor de la riqueza. El Grupo Clarín demostró su adaptabilidad al nuevo escenario y cobró por sus servicios como nadie. 

La operación hasta suena ridícula por sencilla: mediante el descrédito, desapoderar al Estado del manejo de los parámetros objetivos de la economía, y usar el poder mediático para sustituirlos por nuevos actores funcionales a los intereses de las corporaciones económicas. Pero no por sencilla dejó de ser efectiva, y hasta tienta la idea de repetir la maniobra, e incluso mejorarla. 

Un pedido de informes de un grupo de Diputados Nacionales en 2001 nos da la pauta de la existencia de serias irregularidades en la tercerización y comercialización de servicios por parte de los directivos cavallistas ¡desde el año 1991! Sin embargo, poca repercusión y menos importancia le dan los medios de comunicación al tema. Tan escasa como la que le dieran en 1996 a la modificación de las bases del cálculo que se produjeran en el índice, basada en la modificación de los hábitos de consumo producido en “las buenas épocas” de la convertibilidad. Ello a pesar que ya por 1999 los índices de pobreza, de comercio exterior, incluso de consumo fueran cuestionados por Clarín, pero otros como la caída del poder de compra del salario durante el menemismo (23%) eran tomados sin cuestionamiento alguno. Claro, por ese entonces vivíamos épocas preelectorales y el favorito de Magneto era De La Rua. Otra vez la prensa independiente tarda 10 años para sacudir (esta vez un poquito) el avispero, animada en la ocasión en la necesidad de favorecer al candidato de sus amores. 

Pero si alguna duda cabe sobre la interesada lectura y de la manipulación que la prensa independiente hace de los números del INDEC, y de la propia institución, analicemos como y por qué acomoda sus criterios a su interés en el lapso 2002/2007. 

Uds. recordarán que una de las primeras medidas de gobierno de Duhalde fue la pesificación asimétrica, que así como benefició a los miles de argentinos que habían adquirido su casa propia con créditos en dólares, también benefició a los grandes grupos económicos que vieron licuar sus deudas por ese medio. Por supuesto que los bancos no perdían, lo que no pagaba el deudor, quedaba a cargo del Estado. Cuánto pagaba el Estado del crédito pesificado y cuanto el deudor, era dirimido por el C.E.R. un índice cuyo componente fundamental era el IPC (índice de precios al consumidor, elaborado por el INDEC). 

El grupo Clarín fue uno de los grandes beneficiados por la pesificación asimétrica, ergo, era de su interés que el IPC fuera bajo e incuestionable. Si Uds. recorren los diarios de la época, notarán que jamás se cuestionó al IPC, a pesar que, objetivamente, los “hábitos de consumo” en medio de la crisis de salida de convertibilidad habían variado sustancialmente respecto al mejor momento del 1 a 1. El IPC era palabra santa y no se cuestionó siquiera cuando Lavagna metió mano en la organización del INDEC. 



El IPC, por entonces, estaba cuestionado socialmente, y Clarín dedicaba varias notas defendiendo el índice y explicando que “Estadística no es lo mismo que bolsillo”; cediendo espacios a los funcionarios del INDEC cuando eran cuestionados para que puedan justificar la diferencia entre la percepción de la gente y las cifras estadísticas; e incluso dedica notas propias intentando defender la realidad del índice sobre la “sensación térmica del costo de la vida” o sea la percepción que tiene la gente cuando va al supermercado. ¿ven que es como venía diciendo que la percepción no es lo mismo que los datos objetivos? Por ahora a Clarín le sirve estar de acuerdo conmigo.

Cuando Lavagna deja de ser Ministro de economía de Duhalde para pasar a ser Ministro de Economía de Nestor, cesantea al Jefe del INDEC (Del Bello) con quien había tenido encontronazos sobre el modo de medir la pobreza. Uds. se imaginarán el escándalo que armó Clarin porque el poder político invadía de ese modo el accionar de un organismo eminentemente técnico. Pues se imaginan mal, Clarín dedicó una larga nota para explicar que el director general del INDEC depende del Ministerio de Economía. Que el cargo no es concursado y que es normal y habitual que se realicen este tipo de reemplazos. 

Todo siguió armoniosamente mientras Clarín fue deudor beneficiado con una inflación baja. Pero un día resulta que aparecen en la escena financiera los BODEN/08, títulos públicos en pesos ajustables por el IPC, Clarín publica una nota advirtiendo lo ventajoso de estos títulos frente a un dólar planchado y la baja tasa de interés bancario reinante y el panorama empieza a complejizarse.

Mes a mes aparecen las mediciones del IPC del INDEC, con tasas inflacionarias importantes, pero también, de a poco, empiezan a cobrar cierta trascendencia las mediciones privadas que, consecuentemente, arrojan números superiores. De mi parte, no tengo claro si el Grupo Clarín es tenedor de BODEN en pesos, o simplemente actúa como lobista de Goldman Sachs en las maniobras que describo. 

A fines del 2005, la incapacidad de Lavagna para contener el proceso inflacionario le cuesta el cargo (entre las acusaciones de autoritarismo de todo los medios del grupo Clarín), y aparecen en la cancha dos nuevos jugadores importantes: Felisa Micheli y Guillermo Moreno. 

La medición del IPC se extiende a todo el país, modificando su estructura anterior, Clarín ni mu. Hacia fines de diciembre, producto de la fuerte presión sobre la carne (cierre de exportación incluído) y otros acuerdos de precios, ADELCO releva que, como desde hace mucho tiempo no pasaba, la canasta familiar había registrado un descenso del 5,4% y anuncia que probablemente la inflación se ubicaría en menos del 1% para ese mes. 

Clarín mismo se encarga en enfatizar el rol de Guillermo Moreno en este proceso que lograría en 2006 un objetivo que hasta entonces parecía imposible: inflación anual de un dígito. Pero, después de poner permanente durante 2 años en sus editoriales, como un aspecto negativo de la gestión Kirchner-Lavagna (culpándolo a Nestor, por supuesto) las altas tasas de inflación, no lo hace en términos elogiosos, sino que se encarga de estigmatizarlo. 

Primero cuestiona que haya requerido a los empresarios informen sobre la composición de costos, después le endilga manejos turbios en el INDEC, después le cuestiona el férreo control de precios, después lo acusa de mentir en los índices. Paralelamente, van cobrando relevancia los índices brindados por consultoras privadas y prestigiosos economistas, se empieza a alentar la inflación promoviendo la idea que los productores debían “prever para arriba”, es decir que se considere al momento de fijar precios impactos superiores a los índices de inflación publicados, empieza una preocupación inédita por la independencia del INDEC (antes se cambiaba de un plumazo al director y no pasaba nada ahora el cambio de la funcionaria de 2da. línea encargada el IPC (Bevacqua) genera revuelo), incluso ya no se le da tanta relevancia al IPC, sino a desgloses ridículos como éste que sigue: 



Pero la puta, dirá Ud. se pasaron años cuestionando la inflación alta, y ahora que vuelve a parámetros normales, también se quejan ¿acaso no hay poronga que les venga bien? 

Puedo dar tres explicaciones paralelas y no contradictorias al esquizoide comportamiento: 1) En épocas de Duhalde el INDEC se defendía a capa y espada porque, aunque se sospechaba que el IPC no reflejaba realmente el movimiento de precios, por su incidencia en el CER y la pesificación de deuda, su subvaluación era altamente conveniente para Clarín. Menor sea el CER, menor el porcentaje de su deuda que decía afrontar por sus propios medios y mayor la parte que se hacía cargo el Estado. 2) Esto fue así hasta que aparecieran los BODEN en pesos ajustables a la inflación. La inflación se empezó a transformar en un negocio lucrativo frente a las bajas tasas de interés que pagaban los bancos y la chatura de la cotización del dólar. Pero mientras que no pudiera ser controlada, quedaba bien pararse socialmente como crítico a la inflación. 3) Cuando la inflación pude ser realmente controlada, el grupo explota porque los BODEN dejan de ser el negocio que eran y buscan el descrédito del gobierno, sus funcionarios y los índices para generar la desconfianza y la psicosis necesarias en los mercados, capaz de impulsar nuevamente la inflación hacia arriba, y con ello, la ganancia de los BODEN. Como en el período 87/89, otra vez el INDEC y sus trabajadores se transforman en el chivo expiatorio, la munición gruesa con que se dispara contra el gobierno. Nada importa que los movimientos en el INDEC hayan respondido a la necesidad de mejorar el modo de medición (tal como venía el mismo diario reclamando desde la salida de la convertibilidad) o que hayan respondido los cambios de personal al descubrimiento de realización de programas paralelos y a venta de datos (lo que se venía denunciando desde el ’86. Casualmente, Clarín durante la época de Lavagna, 2 o 3 días antes de la publicación oficial de los índices, solía titular “la inflación de este mes será del tanto por ciento”) o a irregularidades en las mediciones como se puede leer ACÁ. 

Esta reacción de Clarín, posterior al relevo de Bevaqua, encargada del IPC en el INDEC, demuestra claramente la razón de ser del desprestigio al que se empujó el organismo, ya no habría índices a medida que beneficiaran la especulación con los bonos de deuda: 

"RELEVO POLEMICO : DUDAS DE INVERSORES 
Caen bonos ajustados por el CER 


Candelaria de la Sota 

En la City porteña ayer no se habló de otra cosa: cuánto impactaría en los bonos que se ajustan al ritmo de la inflación la salida de Graciela Bevacqua del INDEC. Es que el temor a que el CER se convierta en un índice poco confiable sobrevoló el mercado tras la salida de esta funcionaria. Y eso provocó que cayeran los bonos que se ajustan por inflación, aunque el buen clima financiero internacional los rescató del derrumbe. 

"Recibimos muchas llamadas del exterior porque los inversores de afuera estaban muy preocupados por esta situación", le contó a Clarín Héctor Scaserra, titular de Arpenta Sociedad de Bolsa. Y agregó que "a última hora, cuando se conoció la decisión de la FED de mantener la tasa, los bonos recuperaron un poco". 

Al parecer, fueron justamente los inversores internacionales los que se apuraron a vender sus bonos ajustables por CER, lo que hizo que el Discount en pesos ca yera 0,48% y el Par en pesos 0,47%. En cambio, las AFJP prefirieron esperar y no dieron orden de vender ninguno de sus papeles ajustables. Si lo hubieran hecho, el derrumbe habría sido total, ya que las AFJP poseen el 40% de su cartera en títulos en pesos que se ajustan por CER. 

"Las AFJP son las principales tenedoras de estos bonos, y manejan nada menos que 90.000 millones de pesos, pero por ahora no decidieron nada", dijo Antonio Cejuela, de Puente Hermanos. Y señaló que "el temor a que el CER pierda prestigio se suma a otra de las preocupaciones que tienen las AFJP, que es el cambio del sistema de jubilación". 

Como la mayoría de los operadores, Cejuela remarcó que los inversores se preocuparon por los cambios en el INDEC. "Es un organismo que trabaja bien y al que todos respetan", aseguró. 


Ya todos sabemos como sigue la historia. Con estos antecedentes queda claro que el ataque a Moreno y al INDEC, reproducen una historia antigua: el intento de sustituir al Estado en las mediciones de referencia de la economía, construir su descrédito y reemplazarlos por consultoras y “prestigiosos economistas” con el sí fácil para los intereses corporativos, de los especuladores y de los tenedores de bonos de deuda. 

Si alguna duda cabe, para responder sobre la eficacia del método privatista como monopolizador de parámetros económicos creo que basta remitirme a la medición del “Riesgo País” y el significado que ello tuvo para Argentina y que tiene hoy día en Europa. 

Guillermo Moreno ¡que jugador!
Presing, fantasía, garra y pasión por la camiseta,
los 90 minutos en toda la cancha...

Si les pareció muy enredado, lo siento, Clarín es así.

Siguiendo estos Títulos-enlaces encontrarán y ampliarán los fundamento de la lectura sobre el rol de Clarín de 2002 a 2007. 



















































Guillermo Moreno