sábado, 25 de febrero de 2012

17 por la alternativa.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, “ALTERNATIVA” significa:

1. f. Opción entre dos o más cosas.
2. f. Cada una de las cosas entre las cuales se opta.



Es bueno reconocer errores y asumir la propia ignorancia no por nada uno es solo un burro que tiene un blog, y gente linda como Emilio de Ípola, Pepe Eliaschev, Rafael Filippelli, Roberto Gargarella, Fernando Iglesias, Santiago Kovadloff, Jorge Lanata, Gustavo Noriega, Marcos Novaro, José Miguel Onaindia, Vicente Palermo, Eduardo Antin (Quintín), Luis Alberto Romero, Hilda Sabato, Daniel Sabsay, Beatriz Sarlo y Juan José Sebreli, son reconocidos por los diarios que elige mayoritariamente la gente como ilustres y representativos miembros del mundo intelectual y del bien pensar.

Como buen bobo, supino ignorante, cuando me dijeron que 17 intelectuales, periodistas y constitucionalistas iban a dar su visión alternativa de la cuestión Malvinas, yo supuse (erróneamente) que realizarían una construcción racional distinta a las dos existentes y en pugna: la visión argentina y la visión británica. Imperdonable, claramente me estaban diciendo que manifestarían su opción entre ambas, que adoptarían posición adhiriendo a alguna de ellas.

JE! JE!... claaaro, si los pícaros hubieran titulado “los 17 diremos cual de las dos opciones nos gusta más”, se perdía en el camino un poco de misterio y atractivo, hubiese resultado menos seductor y hubiera albergado menos expectativa: era simplemente una arrojada de taba en un juego donde todos sabemos que el culo está cargado (giro metafórico que para nada alude a la participación de Lord George Thecream, sino a los anticipos que ya nos habían brindado algunos de los suscriptos en The Nation, o en el prólogo de Lady Walger, que subrepticiamente deslizara en una gira mediática previa). 



Los fundamentos de la elección por la opción británica (que pueden ser leídos completos acá), podrían ser libremente sintetizados de la siguiente manera:

1)   Háganse cargo del apoyo popular a la guerra del 82 (perdieron la guerra, giles, indemnicen a los ex combatientes para dejarlos contentos y déjense de joder);

2)   Existe una asimetría evidente entre los esfuerzos realizados y la importancia de las Malvinas (después de todo, no son Cancún como dijo lady Walger);

3)   Una visión alternativa debe ser elaborada sobre la base del principio de la autodeterminación de los kelpers (sir David Cameron no lo hubiese dicho mejor. Después de todo, este país se fundó en ese principio y lo respetó a pies juntillas con los pueblos originarios… o bueno no, pero sí debe respetarlo con los ambientalistas antimineros patrocinados por Lord Sabsay). No podemos obligar a los pobres a renunciar a su condición británica. En eso estoy de acuerdo, una vez que recuperemos Malvinas debemos permitir a los isleños elegir entre reconocerse como ciudadanos argentinos nativos, permanecer como ciudadanos extranjeros residentes en Argentina, o simplemente, si así lo estiman conveniente, irse a la puta madre patria inglesa. Podrán asimismo, aquellos que queden, seguir tomando el five o’clock tea with cakes.

4)   La Argentina debe renunciar a la única política de Estado (a la que denominan “agitación patriotera”) que aglomera en un consenso a todo el arco político (excepción hecha de Mister Ferdinand Churches), encuadrando incluso (más o menos) a ¡José Samuel Wermus!.

Lo que llama la atención, es que a un historiador de la talla de Luis Alberto Romero se le haya pasado por alto ilustrar a sus contertulios, por ejemplo, sobre la implicancia de los acontecimientos de 1833, cuando la población oriunda de las Provincias Unidas del Río de la Plata, con su autoridad política incluida, fue desaloja de Malvinas por un acto de fuerza carente de todo sustento jurídico o histórico. Casi tanto llama la atención, como que a un abogado a quien le gusta hacerse llamar “constitucionalista” (como Blumberg se hacía decir ingeniero), no enseñe que alentar el abandono por parte de un Gobierno de la política de recuperación de Malvinas es equivalente a pedirle que incumpla un mandato Constitucional (Primer Cláusula Transitoria - Const. 1994) y, por ende, instigar a que se convierta en traidor a la patria.  Claro que, si desconoce la Constitución, es al ñudo pretender que tenga conocimiento que en 1965 se dejó claro en la comunidad internacional que los habitantes de Malvinas no son un “pueblo” sino los habitantes, ciudadanos de la potencia colonial en un territorio colonizado (Res. 2065 Asamblea General de ONU inspirada en el art. 5° de la Res. 1514/60) y por lo tanto su cháchara sobre la autodeterminación en un elemento absurdo y perimido frente al reconocido derecho a conservar su integridad territorial que asiste a la Argentina.




Que endulcen la cucharita como quieran, que adornen de pretextos democratistas y floridos giros idiomáticos su texto, pero nada puede tapar la pobreza argumental de su posición, ni el claro alineamiento a la posición británica que implica.

Para decirlo con todas las letras, “los 17” han desempolvado y pretenden acicalar (contra de los intereses de su propio país) la vieja doctrina luso-brasileña de las fronteras vivas, que es lo mismo que la del “destino manifiesto” de los norteamericanos, que expresa lo mismo que la más moderna “lebensraum” (espacio vital) de la que abrevaron el expansionismo nazi y el neocolonialismo fascista de Mussolini, doctrinas que justifican el apoderamiento de territorios ajenos por la ocupación mediante nacionales de un país que pretende expandirse y apropiarse de recursos para su crecimiento, doctrina que ni siquiera Israel se atreve a desplegar para justificar la ocupación que sus colonos hacen del territorio palestino.

Seguramente estos pobres sujetos lograrán importantes titulares de la prensa británica, por expresar simpatía a los intereses de su gobierno, incluso en el resto del mundo, porque también fueron noticias los colaboracionistas que saludaron el ingreso de las tropas alemanas a París. Y giras y conferencias con todo pago seguirán empalagando e hinchando sus ya sobredimensionados egos. Pero como a Petain, seguramente de nada les valdrán sus antiguos galardones ante el juicio de la historia.



9 comentarios:

Sujeto dijo...

Brillante lo suyo, compañero.
Y me surge una pregunta un tanto tontuela: ¿Deberían los estancieros ingleses, y aún todos nosotros, devolverle las tierras a nuestros pueblos originarios?
Abrazo

Moscón dijo...

Muy buen post.Seguro que si a algunos de los lambepenes británicos un okupa se les mete en algunas de sus propiedades,los sacan delicadamente a balazos sin importarle su derecho a la autodeterminación.

profquesada dijo...

Excelente post Rucio, estaba escribiendo uno que iba en la misma dirección que el tuyo, ya no hace falta. Debajo del lenguaje florido, por lo que dice, pero sobre todo por lo que no dice: ejemplo, no nombra una sola vez en todo el texto a la dictadura y descarga las "culpas y castigos" por la derrota sobre todo el pueblo argentino (repugnante , un acto deleznable y de extrema soberbia)) y por lo que oculta y tergiversa, lo que muy bien destacás en tu post. Si, es una posición alternativa, alternativa a la adoptada por la Argentina desde 1833 y decididamente a favor de la ocupación ilegal británica.

Daniel Aranda dijo...

Una joya este post, incluído el león rendido a sus plantas. Una pinturita.

Emilio el belga dijo...

Recomiendo ver el caso de la isla Diego Garcia. Se limpian el tujes con la autodeterminación de los isleños o pueblos originarios, pero como la gente de esta isla era negrita, mucho no importa, viste?

@tilio ® dijo...

¿El número de firmantes,17, tendrá que ver con el 17 de Julio, Día Nacional del Traidor?

edgardo dijo...

igual es flojita la papeleta, podrìan haber puesto un poco mas de ganas en redactarla, justo ayer escuchaba a Lanata diciendo que habia demasiada expectativa puesta en lo que iban a presentar y que no iba a ser para tanto, ahora veo que tenia razòn para atajarse.
un abrazo

Pibe Peronista dijo...

Nunca existio tal alternativa: Soberanía o pro-colonialismo, en este último se ubican nuestros intelectuales amorosos. Y no cuento al de Sirvén: "estado asociado al estilo Puerto Rico". Dentro de poco sale otra propuesta para que las islas sean un megatlón "administrado por los kelpers"

Julian Otal Landi dijo...

Si tanto les preocupa la autodeterminación que vayan a defender a los originarios de la Isla Diego Garcia, que fueron expulsados por los piratas para que los yanquis ponga una prision onda Guantanamo! Claro, pasa que eso no garpa! en cambio los abultados bolsillos de los kelpers si...