jueves, 16 de febrero de 2012

La Nación: los preferidos de los lectores.

Existe acaso algún vaso comunicante que vincule el carnaval con el halloween? Digo, porque se viene el feriado carnestolendo y La Nación sale hoy a desempolvar viejos mascarones oprobiosos, por cuya antigua falta de gracia, creía yo, habían sido confinados al arcón oscuro de la infamia. 


Mi lado morboso me suele impulsar a curiosear el cuadro de “notas más leídas” de la publicación digital del diario de los Mitre, termómetro incontrastable de las preferencias de sus lectores. Y allí me encuentro con “Por favor, dejemos en paz a los isleños” de Silvina Walger; y “Videla No se arrepiente, critica a los Kirchner y dice que la república está perdida”. 




La primera nos descerraja de entrada un “Sorprende que la actual dirigencia argentina no conozca la diferencia entre ganar o perder una guerra. Las guerras se ganan o se pierden, no hay intermedio. Al vencedor no le importa si el que la desató fue Calígula o los kirchneristas. Al perdedor no le caben las protestas sino someterse, rehacerse y recurrir a un diálogo inteligente y no agresivo”, para terminar, luego de una sucesión de desatinos, con “Por favor, dejemos en paz a esos isleños que tienen muchas más posibilidades que nosotros de llegar a ser un país en serio”. 

La primera frase (parafraseando otro tramo de la autora) no se si atribuirla “a ignorancia o a desesperación” de la gabarateadora auspiciada por CADAL, porque a la comentarista que pavoneaba su erudición en programas como “Polémica en el Bar” y “La Siesta Inolvidable”, parece escapársele el detalle que una consecuente práctica de la política exterior argentina, desde 1933, ha sido la conocida como Doctrina Saavedra Lamas, aquella que sostiene que “la guerra no da derechos”, principio receptado ampliamente por el Derecho Internacional. Y, sin dejar de reconocer que el artículo se hace merecedor de muchísimas más críticas (por ejemplo: ¿Cuál es la razón para cometer la incongruencia de no aplicar el mismo criterio a la política interna, respecto a los derrotados en las urnas?), me basta la cita para comprender la reflexión final. Evidentemente si un “prestigioso diario” acoge en sus páginas tal muestra de trogloditismo político pro-colonial, y si sus lectores abrevan masivamente en la prueba misma de la negación de la civilizada cultura del entendimiento pacífico entre las naciones (al que los argentinos hemos hecho tal valioso aporte, junto al de la Doctrina Drago), y si el horrible esperpento suele ser considerada dentro de los intelectuales de consulta de la derecha local, evidentemente, vamos a tener dificultades para ser un país serio. 

Pero la insistencia en la apología del anacronismo en la que incurre La Nación al convocar el pensamiento de Videla, más persistencia de sus lectores en interesarse en las expresiones del genocida, me obligan a ser redundante en esta cavilación sobre la poca seriedad del país (al menos de un porcentaje importante de su población, lo que resulta en el empobrecimiento de la calificación del todo). Del resumen de la entrevista realizada por Cambio 16 tengo que señalar que La Nación recoge textualmente (y no casualmente) 2 expresiones: “la República está desaparecida, no tiene Justicia, porque la que tiene es sin esqueleto sin relleno jurídico; el mismo Parlamento... está compuesto por ganapanes que temen que les vayan a quitar el puesto y se venden al mejor postor”; y, “Hoy las instituciones están muertas, paralizadas, mucho peor que en la época de María Estela Martínez de Perón". La reproducción acrítica de las manifestaciones, sumado a que el discurso del dictador ensambla perfectamente con la caracterización que de la etapa kirchnerista suele hacer casi todo el arco opositor, sumado a que la propia Walger (con la que coincide en su concepción de que no se puede juzgar a quienes ganaron una guerra, pero sí a los que triunfaron en las urnas) y el resto de los “librepensadores” (à gauche comme à droit) suelen caer en argumentaciones parecidas, refuerzan mi preocupación sobre las dificultades de siquiera debatir el significado de “un país serio”. 

Los gobernadores de las provincias mineras se reunieron para coordinar políticas sobre la materia, enfrentando un de las cuestiones más espinosas de estos días. La noticia está en La Nación, pero no merece una consideración especial de los lectores que la ubique entre las más leídas. Es más, no está la noticia en la sección política, ni en la económica, está en la de Medio Ambiente.



10 comentarios:

Pibe Peronista dijo...

muy bueno Rucio, excelente post! Estos forros hablan porque el aire es gratis!

Anónimo dijo...

La posibilidad de que estas vergüenzas para todo el género humano puedan manifestarse sin desaparecer en el intento, son prueba fehaciente de la absoluta libertad de expresión que impera bajo el régimen nazi-stalinista de extrema izquierda y extrema derecha inaugurado por los K.
Escuchar los nombres de esos dinosaurios es desagradable. Leer su pensamiento resulta insoportable.
Cuánta gente "desapareció" hace más de 30 años sólo por decir lo que pensaba.
Es increíble. Y, a pesar de todo, se prosigue con su juzgamiento con todas las garantías de la ley. No es el caso de Walger, por supuesto. Ella simplemente causa indignación y repugnancia.

Saludos
Tilo, 70 años.

Adal El Hippie Viejo dijo...

muy buena entrada compañero !

iris dijo...

Realmente un diario a la medida de sus lectores ( y vaya que dan miedo estos señores: tienen el odio programado)

profquesada dijo...

Rucio La Nación y Clarín y sus repetidoras reales y virtuales son como el antiguo circo de los horrores, los que lo visitan se divierten viendo monstruos, cadáveres, martillos que los van a golpear y salen de allí satisfechos, han ido a buscar miedo y lo han encontrado. Más que una conspiración de la prensa internacional adicta al neoliberalismo y a la dependencia, que también lo son, yo veo una runfla de malos periodistas y de otros viejos, fracasados y vendidos que cumplen muy bien con la función de los autómatas de la feria de los horrores.

roberto dijo...

Hola Rucio, la del apellido angloprusiano es una resentida porque no nació rubia de ojos claros, quiere congraciarse con los blanquitos desparramando idioteses, el otro, la rata morira como tal en una celda con fantasmas que lo esperan para patearlo dentro del bote de Caronte. Pura basura es lo que son cumpa Rucio.

Daniel dijo...

Me parece impecable este post.
Las respuestas a esos dos calamitosos y tan "populares" artículos son de una finísima exactitud.
De los comentaristas de The Nation nada extraña -no se sorprendan por su afluencia a estos dos engendros- Andan repitiendo, por ejemplo que "por lo menos Macri no me miente", "por lo menos es más honesto", en relación al Gobierno Nacional, claro.
-"Vamos por la unión de todos los argentinos", dijo la Presidenta.
mmm... hay que elevarse bastante y hay ratas que no pasan del quinto sótano.

Rucio dijo...

Claro que para "la gente" Macri no miente... no tiene necesidad, nadie le pregunta ni le pide que explique nada demasiado comprometedor.

Sibaris dijo...

Quiero entender que esas "notas màs leìdas" incluyen lecturas de diferentes calibres, tales como analistas, crìticos, etc. La nota impacta por si misma, de eso no hay dudas.
Con respecto a la señora rubia de los ojos claros, leerla da pena y escucharla te invade el sìndrome Fito, alarma la ligereza con la que "trata" el conflicto y la calidad que posee para mezclar los tantos....

Hilda dijo...

Muy buena entrada!!!
¿Qué va a hacer con su morbo en carnaval? (que para colmo hasta es feriado!!!!???)