sábado, 1 de septiembre de 2012

¿Que cobrás, referí?



El centro fue una puñalada envenenada que se precipitaba vertiginosa sobre el punto del penal. Superado por las aptitudes físicas del 9 rival, el bravo centro-jás  se eleva como inconsciente de su limitación, y lanza un Yoko-enpi-ushi (golpe de codo lateral) capaz de hacer palidecer de envidia al mismísimo Gichin Funakoshi. 


Impacto directo en la tráquea del gladiador adversario.  Conjurado el peligro, en medio del confuso remolino de cuerpos ávidos de gloria, cae fulminado el defensor sobre el césped tomándose con ambas manos la base del cráneo, actuando magistralmente la única gambeta que le está permitida en su rústico oficio: la destinada a eludir la tarjeta roja del neutral que lo mira con desconfianza desde el minuto cero.

El Ministro de Educación Esteban Bullrich es quien ordenó a los directores de escuela denunciar a la policía a los alumnos que participaran de la toma de establecimientos. Es el mismo que suspendió docentes por sentirse injuriado por una obra de teatro que denunciaba el vaciamiento de la escuela pública. Es el mismo que amenaza con descuento de haberes a los que solidaricen en un paro con sus compañeros de labor. Es el mismo que censuró textos sobre el bicentenario elaborados por profesionales de su propia cartera. Es el mismo que secunda la prohibición de El Eternauta. Cuando es  citado por la justicia para explicar los alcances y las razones del 0-800-BUCHONAZO, destinado a impedir lo que denomina eufemísticamente “la injerencia política en las escuelas”, ante cámaras y micrófonos se revuelca en la victimización y se retuerce de autocompasión definiéndose como un “perseguido político”.

Apenas el centrodelantero es retirado del campo de juego, en camilla y traqueotomizado, el guardameta ejecuta el tiro libre sancionado en razón del foul cometido por el atacante. El lunes, los diarios minimizaron la incidencia en el resultado final de la polémica decisión.



4 comentarios:

Daniela Godoy dijo...

Esteban Bullrich Luro Pueyrredón.
Que se autoproclama "reglamentador de los centros de estudiantes"y que asimila al PRO con el Estado, para que cuando le convenga, pueda sancionar la libertad de expresión.
Una joyita estimulando de ese fascismo que circula entre nosotrxs. El gesto del que manda el video o de quien llama a la línea es más peligroso todavía.
Saludos Rucio

profquesada dijo...

Tal cual, se basan en todos los nostálgicos de los años de la dictadura que están entre nosotros y que cuando se los habilita san la cabeza o el teclado y gritan pidiendo su vuelta, para acabar con todo este zurdaje. Así están echadas las cartas, cada vez más claras, si con el disfraz no les sirvió, probemos con la verdadera vestimenta. Abrazo, don Rucio

Pibe Peronista dijo...

Querés nostalgia de la buena? Mirá este emotivo reportaje a Feli-pillo: http://www.lanacion.com.ar/1504375-felipe-sola-les-he-sido-muy-util-a-todos-menos-a-mi

Gustavo Atilio Rui dijo...

El problema con estos turros es que no tienen límites. Si se ven a salvo, después de aplicar el codazo, hacen como que lo van a ayudar y te pisan el brazo o la cabeza. Y si el que está en el suelo se mueve, se tiran y se revuelcan para que, antes de proceder los médicos a traqueotomizarlo , el juez le saque la roja.