viernes, 9 de agosto de 2013

FRAUDE!


Ok. Hablemos de fraude. Según el diccionario de la RAU: (Del lat. fraus, fraudis), acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.





Fraude, entonces, es venderte como renovador al electorado, adjudicarte ser lo nuevo,  y rodearte de lo peor y más despreciado de la vieja política: los tránsfugas como Alberto Fernandez y Felipe Solá, los violentos como Luis Barrionuevo y Jesús Cariglino,  los representantes de las corporaciones como el Vasco Demendiguren y Mirta Tundis.

Fraude es negar tus aliados para ocultar tu ideología, es esconder bajo la alfombra un acuerdo con Mauricio Macri, es esconder el compromiso con la Sociedad Rural, con los mercaderes de la inseguridad o con los especuladores inmobiliarios.

Fraude es pretenderse continuador de “solo lo bueno” de un modelo, y tener como principal asesor económico a un ícono de las políticas neoliberales. Fraude es pretender olvidar que Martín Redrado es un admirador confeso de Domingo Cavallo, al que calificó en pleno 2001 como el economista más capaz y creativo de la Argentina por haber negociado el ruinoso megacanje de deuda y por “insuflar confianza” a la convertibilidad con un blindaje que, a meses, desbarrancaría en el corralito.

Fraude es llamarse a silencio o enojarse cuando te piden definiciones, es ampararse en el al protector microclima mediático para evitar mentir de frente o confesar intenciones que producirían estampidas de electores conscientes.

Fraude también es pedir un mandato como legislador, cuando se ha incumplido impúdicamente el anterior, ausentándose de los debates y de las votaciones trascendentes (y no vale la autocrítica de reconocerlo como un error, ni la excusa de la promoción del nene). Fraude es hacer de mandadero de las corporaciones, defendiendo sus intereses en nombre de la República, en vez de cuidar los intereses de quienes le confiaron el voto.

Fraude en oponerse a la reelección y a la reforma constitucional, a la vez que se reforma la carta orgánica del propio partido para lograr la renovación de fueros que permitan seguir eludiendo a la justicia.

Fraude es prometer unir a los argentinos, proviniendo de partidos que, si alguna vez lo logró, fue para que repudien unánimemente el gobierno que conducían haciendo gala de ineptitud y de inoperancia. Es hablar de paz después de, en su turno, reprimir salvajemente las manifestaciones de aquellos que habían desamparado.

Fraude es negar e impugnar sistemáticamente la realidad, mientras que en el fuero interno anida la más feroz envidia porque otros lograron los que ellos nunca podrán, porque jamás se atreverán a romper las cadenas que los unen a los poderosos.
Fraude es contentarse desgarrarse las vestiduras por los pobres y los desamparados, después de denigrar a los votantes de “baja calidad” y estigmatizar a las mayorías que los conocen y, consecuentes, les dan la espalda.

Fraude es rehuír al debate cobardemente, es pretender hacer callar mediante denuncias (sea porque usa la cadena nacional o porque participa de actos de su partido, o porque inaugura obras) a una Presidenta a la que continuamente agreden y descalifican, solo porque tiene el tupé de fregarles en la cara que son incapaces de articular una propuesta superadora.

Fraude es pararse sobre el estrado para formular el reclamo airado de que se deje de hablar del pasado, sea del exitoso y reciente, porque no los tuvo como protagonistas sino como detractores; sea del oscuro y frustrante más lejano, porque de esa manera se oculta su participación necesaria e infamante en los sucesivos desastres.

Fraude es apelar al olvido para lavar vergüenzas, y fraude es prometer futuro cuando en realidad lo que se pretende es retomar el camino del pasado.


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Espectacular, me dejaste sin aliento, hacia rato que no leia algo tan preciso y verdadero.

Hilda Mendoza dijo...

Brillante!!!!
Nos hablan de fraude porque, como siempre, vacían las palabras de contenido para inyectarle el contenido que desean.

ORNELLA dijo...

estan nerviosos, viste lo que le dijo malenita a scioli ??

Anónimo dijo...

Como vende humo el pollerudo. "Malenita, Malenita, tenés que pedirle disculpa al Dani. Porfa Malenita, dale, si? Mirá que me enojo, dale, sé buena." Flor de candidato para el 2015.

Anónimo dijo...

Excelente, RUCIO. Tan preciso en la descripción, que preocupa al pensar en si la dimensión del fraude lo hará efectivo.

Quilmeño dijo...

Respuesta de Malenita al pedido de su marido: Andate a cagar,pelotudo. Y no te olvides de lavarme las chabombas que deje en el baño.
Energica respuesta de Massa: Si

Anónimo dijo...

Muy buena lectura, es cierto, nos sobrevuelan varios impostores