jueves, 16 de mayo de 2013

Troskomía.



También conocido como Glam-trosck. Dícese de la escisión de la IV internacional que, en medio de un conflicto laboral por mejoras salariales (o de una generalizada confrontación por la redistribución del ingreso), abandona la lucha bajo la excusa de “proteger la fuente de trabajo”, y se adhiere  a los intereses de la patronal cuestionada por prácticas monopólicas, y/o por prácticas desleales frente a la actividad sindical y/o fraude societario y/o evasión fiscal o previsional. De paso, piden mejor distribución de la pauta publicitaria oficial (a veces eliminación de cargas fiscales a la exportación) para beneficiar a sus pobres esclavistas.



Los glam-trosck, gustan marcar diferencias con el llamado “Sindicalismo Amarillo”, al que suelen criticar ferozmente. Mientras el sindicalismo amarillo se identifica con los intereses patronales sin demasiadas tribulaciones ni complejos, los glam-trosck rechazan ser “furgones de cola”, negándose a suscribir comunicados redactados por la patronal. En su lugar, realizan una asamblea y redactan uno de idéntico contenido y pretensiones, pero introduciendo sustantivas modificaciones, como la sustitución de los términos “empleados” por “obreros”, “ganancias” por “plusvalía” y “adherimos ovinamente” por “inauguramos un nuevo estadio de la lucha de clases, que es profundizada por la confrontación con el estado burgués”.

Asimismo, suelen sustituir la forma de estilo de cierre “Dios salve al patroncito” por “la lucha de clases continúa, pero otro día, a la tardecita.” Más o menos así se lo explica el delegado (y ex perseguido por la patronal), Pablo Viñas del PO a Silvestre.

También cabe distinguirlos de los “anarco-capitalistas” de cuño neoliberal… pero no estoy muy seguro de por qué.