domingo, 5 de mayo de 2013

Seis, Siete, PRO>cho y el diálogo.



¿Quien no ha tenido una amiga que se quiso levantar  a un homosexual asumido?(*)  En la pretensión de la fémina anidan dos ambiciones: la habitual de la conquista y la (también habitual, je!) de lograr cambiar radicalmente al otro para exhibir una especial cucarda al mérito de la dificultad de la empresa.



No creo que asimilable intención sea confesada por la producción de 6,7,8 como razón de invitar, en dos días simultáneos, a dos jóvenes PRO (militantes rentados, eh?) apaleados por actuar distinto a los miembros de sus propias tribus. En cambio, parece querer justificarse el convite en la necesidad de “promover el diálogo” entre sectores diferentes de la política argentina. Empresa aún más quimérica que la de su amiga, por varias razones.

La primera es que los “jóvenes PRO” dieron claras muestras de su acabada formación sofista, digna de la denotada por el Rabino Bergaman cuando en el mismo programa fue convocado a debatir con Eduardo Jozami.

Más allá de que la  ausencia absoluta del jaurechano estaño en sus apreciaciones no pudo ser disimulada por sus elusiones a debatir el fondo de las cosas, por su aparentemente  ilimitada amplitud, por una aparatosa falseta de indignación cada vez que se veían apretados por las fotos de la realidad (“es muy grave que compares el accionar de la metropolitana con la dictadura” dijo uno para defender a su líder quien se identificara con la gestión de Cacciatore, mientras que el otro se ofendía frente a señalamientos de discriminador a su jefe, el mismo que lo trató genéricamente de “enfermo” por su condición de homosexual); frente a ojos desprevenidos, el espectáculo del panel enfrentado a un par de párvulos (por separado), logró nuevamente generar un clima de victimización que supo ser bien explotado por los invitados (casi tanto como otrora lo hiciera esa vieja zorra de Beatriz Sarlo). A punto tal que lograron escapar sin dar grandes definiciones que establecieran las coordenadas reales de la “ideología difusa” a la que dicen adherir. En esas condiciones oscurantistas, cualquier pretenso debate político de cara a la sociedad, no supera la categoría de farsa.

Además (la segunda), cabe preguntarse si el tan cacareado “diálogo” resulta un modo edificante y provechoso para el desarrollo de una cultura política actual. A pesar de que opositores y sus mentores suelen enarbolar la consigna de “no queremos una Venezuela”, lo cierto es que una semejanza con los caribeños la podemos encontrar, hoy por hoy, en el clima generado desde la reacción política a partir de la “crisis del campo” de 2008, con sus reconocibles secuelas (desde la experiencia parlamentaria del “Grupo A” hasta los caceroleos). El hecho de que la oposición se encuentre en un estadio precaprilista (en el que no logran unificarse los cualunquismos macrista y carriotista, con las vertientes gatopardistas neoaliancista y criptoperonista) no inhabilita la comparación (1).

En Cuba Debate, analizando la actuación de Capriles post derrota electoral, dice Angeles Diez: “Aquí los medios han trabajado sobre la idea de “pacto” homologando al chavismo a los partidos occiendentales en los que al no haber ideologías o proyectos antagónicos, todo se puede pactar y negociar. Aunque no se ganaran las elecciones si se conseguía suficiente apoyo popular se podía exigir al gobierno que pactara con la oposición. La opinión pública fácilmente cae en la trampa de parecerle lógico y de sentido común que si no hay diferencias grandes de votos se debería pactar, no cae en la cuenta de que se trata de dos proyectos antagónicos, uno de hegemonía popular otro de hegemonía de las élites –aunque se presente con un discurso populista-. Negarse a pactar se presenta como una intransigencia que alimenta el estereotipo de autoritarismo para que sirva como argumento justificador de un golpe”. Para transpolar la argumentación a la Argentina, es necesario sustituir “el escaso margen electoral” por la “sensación de multitudinariedad” (con que se pretende adornarse las protestas caceroleras) y la “sensación de diversidad democrática” (con que se dota a una oposición parlamentaria que actúan unívocamente en la defensa de los mismos privilegios de las mismas elites), y a la idea de “pacto” por la mucho más cacareada en estas tierras idea de “diálogo” (2).

El progresismo blanco argentino parece poner en segundo plano las tajantes diferencias de fondo que separan las facciones (3). No parece tomar nota de la irreconciabilidad de sus postulados y objetivos, y por ende, la irreconciabilidad política real que debe existir entre sus actores para que la política no vuelva a diluirse en un juego de matices discursivos de un solo modelo de Estado y sociedad, donde la alternancia es sinónimo de cambio para que nada cambie. Es por ello que la idea de “diálogo” le parece sustantiva, y no un camino que no lleva a ninguna parte.

Entre ambas facciones (en honor a la ética democrática) debe existir debate, sincero y descarnado. Debate que no parece estar dispuesta a dar la oposición, comprometida en un sainete de denuncias, ocultamientos y formalidades sin contenido, en lugar de marcar diferencias y explicitar posicionamientos. Sin que esta condición se manifieste, siempre parte de la ciudadanía se mostrará más proclive al berrinche que a la acción política, siempre privilegiará en su disidencia aspiraciones individuales por sobre objetivos comunes. El juego de partir aguas en esta forma, va más en desmedro de las construcciones políticas opositoras (4) y de la consolidación del Estado como tal; que de la facción que accedió al gobierno por el voto popular. Ella habla a través de acciones concretas, que seduce y consolida masas mayoritarias de sujetos que se consideran a sí mismos como beneficiarios del modelo que se impulsa. Masas que son refractarias a defeccionar si desde la otra orilla no se aporta propuestas que acrecienten su bienestar.

Volviendo a lo de 678, como en el caso de su amiga, el chico persistió en irse con otro… y encima la cucarda se la llevó él: cotizará vendiendo su experiencia de seducción al bando opuesto.



(*) Puede leerse "¿Quien no ha tenido un amigo que quiso levantarse a una lesbiana asumida?", o viceversa y/o cualquier combinación.

(1)        Excluyo ex profeso del listado a la paleoizquierda, no en razón de ningún ninguneo cuantitativo, sino porque me merece mayor respeto por el hecho de sostener una identidad ideológica precisa (aunque amañada de a ratos y exasperantemente dogmática y ahistórica en otros según conveniencias circunstanciales), en vez de escudarse en el amorfismo oportunista de la nadería conceptual para ocultar sus intenciones finales.
(2)        Paradójicamente, intenta resucitar 678 el impulso del “diálogo” y los “consensos”, cuando desde los medios hegemónicos argentinos ya se lo abandonó (o al menos se los redujo a una cuestión entre opositores que deben enfrentar a “la Tiranía”), sustituyéndoselo por el llamado a la confrontación abierta y sin cuartel.
(3)        Ojo! Cuando digo facciones, me refiero a kirchnerismo – “resto del mundo”, como núcleos de ideas “Nac&Pop” antagonizando con la resurrección de las recetas y prácticas neoliberales, nunca cometería la aberración de considerar tal a “El Gobierno” en contraposición con cualquier otra manifestación de intereses sectoriales.
(4)        “no me siento representado por nadie” sigue siendo la respuesta al respecto más escuchada en la horda cacerola. Como contrapartida la Presidenta mantiene intacta la intención de voto que la ungiera en 2007.



17 comentarios:

Anónimo dijo...

Si la tv pùblica quiere un debate de opositores, que estarìa bueno, no debe ser en 678, los panelistas cuando tienen un invitado opositor parecen sentirse obligados a tratarlo con sumo cuidado. Lola

Rucio dijo...

Lola, para esos, una entrevista con Cinthya García ya era más que un exceso de mérito.

Hilda Mendoza dijo...

Yo noté que estaban "encorsetados" tal vez el 4 a 1 (o 5 a !) los inhibía. Hubiese sido preferible un uno a uno y darles "la revolcada total"
Realmente para hacer el papel que hicieron, hubiese sido preferible no darles espacio a esos ejemplares.

Anónimo dijo...

Este tipo de debates se debe dar entre iguales: militante pro vs. militante FTV o la campora.

Anónimo dijo...

Por el contrario, usaron una tactica muy astuta. Nadie puede decir que los invitaron para vejarlos y gastarlos: les dieron para que tengan pero poquito, sin atacar a los invitados directamente, solo por elevacion. A diferencia de programas como el de Montenegro donde invitan a cinco de ultraderecha y menemistas y un solo partidario del gobierno por panel y donde Montenegro intencionalmente NO MODERA sino que deja que los franquistas despedacen al K, en este 678 se los trato a los jovenes PRO con respeto. No les dieron ni un parrafo a los medios franquistas para que se refocilen hablando de la crispacion e intolerencia de la dictadura K l dia siguiente. Muy bien.

Mónica dijo...

este tema se está debatiendo en distintos lugares, ver los comentarios en esta foto que subí a facebook https://www.facebook.com/photo.php?fbid=501099609944025&set=a.130847420302581.44188.100001319725132&type=1&theater&notif_t=photo_comment

Agustinteresa dijo...

Tal cual respecto a la ideología difusa. Y se hace muy díficil o imposible discutir la realidad con alguien tan amorfo política e ideológicamente. No ví el segundo programa de 678 -visto el primero, supuse que sería una pérdida de tiempo-, pero recuerdo que el músico invitado le refresca al otro invitado su pertenencia a un partido de derecha, lo que el otro negó terminantemente..."el pro no es un partido de derecha...", cómo si fuera un pecado y además dicho con un cinismo tal que indignaba (como el resto de las "respuestas"). Elogio de la vacuidad político e ideológica (¿podríamos decir?), lo que desde acá marcamos como la antipolítica. En fin.
A esta altura del partido no tienen idea cuál es el lugar que les toca ni el que deberían ocupar. Al menos capriles tiene su proyecto (que viene desde el "norte" en todo caso), pero proyecto al fin.

pame dijo...

los debates no me interesan ,y el dia que estuvieron estos pobres pibes del pro ,me quede sin mi programa favorito porque cambie de canal, no se engañen, debates no hay en ningun lado.

tío pepe dijo...

También yo creo que los debates sirven para poco.... o casi para nada. En el caso de las dos invitaciones a 678, me enojaron mucho...¿Que buscó la dirección del programa? ¿Mostrar que se trata de un programa abierto?..En mi modesta opinión ¡No sirve para nada!..o a lo mejor les sirve a esos dos jóvenes para escalar posiciones en su partido, para que el tilingo les ofrezca un puestito más alto.
Saludos.

gem dijo...

No creo q estos chicos sean unos pobrecitos, ellos saben bien lo que quieren conseguir, y nosotros les dimos entidad para q luego salgan a buscar puestos, para mí el último es tipo Lilita, nada le venía bien, solo la Ley de matrimonio igualitario despues todo estaba mal, no creo q la madre no haya veraneado ni en la salada, no le creo nada a ese chico y al otro defendió su pertenencia, tambien creo q esos debates deben quedar entre militantes, para escuchar lo que dijeron ellos tengo todos los canales de la corpo. Tienen libreto inamovible estos.

Daniel dijo...

Cuanta razón tiene el anónimo de las 16:50 que caracteriza tan bien a Maxi Montenegro.
Esos "debates" tan falsos de pros y contras que arma son lo único que aproximan a tal los come mierda, salvo, y hay que decirlo, alguno que otro que arma TN en el medio del Apocalipsis, claro.


Gran post!

ram dijo...

A mí me parece que la sensación es dual, primero la impresión de que esa clase de "debate" no hace falta, de que los invitados no van a salir del guión de siempre, tan repetido que uno ya sabe lo que van a decir y, casi, ya sabe cómo lo van a decir y a qué chicana van a recurrir...
No me gusta, pero lo entiendo, el excesivo cuidado de los panelistas con esta clase de invitados; sé que ese respeto no será correspondido y voy a mirar el programa mientras me dure la paciencia (más o menos hasta la mitad), antes de emigrar.
Pero, no está mal tragarse este sapo de vez en cuando, para empezar destruye ese chamuyo de la crispación K, el mal trato y el no dar cámara y micrófono a los opositores.
Estuvieron ahí, chicanearon y jugaron su show de loro repetidor y, lo mejor, nadie los mordió, nadie los miró feo siquiera y nadie les dijo nada hiriente para su delicada sensibilidad.
Y ahí, la verdad, pierden, se hacen visibles sus mentiras chicaneras y aún a riesgo de quedar medio como boludos, que los cucos K no son como dicen que son.
Y en este caso particular, es realmente impresionante; a uno casi lo matan - sus pares, sus comilitantes pro de la derecha peor - al otro, no le fué mucho peor por una muy precisa razón, en otro tiempo eran boleta él y el novio, pero estos tiempos son tiempos K, de libertades y tolerancias sociales ampliadas, cambió la sociedad, claro que sí, pero igual sería inexplicable sin la decisión y el accionar K.
Es fuerte ver tipos que frente a situaciones tan tajantes a la hora de mostrar el país de mierda al que justamente el pro quiere volver, y del cual, lo K, es dejarlo atrás cuanto antes.
Y no registran que son ellos los excepcionales, los que desentonan ahí en esa derecha, y repiten y repiten el verso con que los formatearon.
Poner eso en los ojos de propios y extraños, bien vale sentirse de vez en cuando un tanto pelotudos por darle aire a "eso".

Anónimo dijo...

6.7.8 no es un programa de discusión politica. Esta o estuvo conformado para ser un programa de analisis de medios, cuando entran en el debate se pudre todo, sobre todo cuando se da entre los mismos panelistas.
Con uno de los pibes hubiese sido suficiente si se queria mostrar amplitud y tolerancia. Lo mismo digo para la presidenta, todavia no entiendo para que los convoco con foto incluida. Entre en los face de alguno de los pibes y era escandaloso como se agrandadon ellos y sus seguidores con los comentarios diciendo que habian puesto de rodillas a los panelistas. No sirve, esto no sirve para nada. Que los reivindique el pro y su jefe supremo. a mi no me interesa hacerlo, es mas, no quiero ser mala, pero en alguno momento pense: porque no se habran comido una paliza verdadera de sus pares. Acaso no estan buscando un muerto? Ojo no quiero decir que los hubieran matado.
Abrazos
Marta

tío pepe dijo...

Don ram, este es el mejor de los ejemplos; Yo no pienso ,es este tema, igual que Ud., entonces debatimos en como hacerlo...Estamos entre pares de pensamiento y discutimos como llevarlo a cabo ¡Hay si, me parece que sirve el debate!. Lo otro, es más un circo al estilo yankilandia. Seguramente 678 registró un alto rating...A mi me parece que el programa es uno de los más vistos de la televisión, pero los números los maneja Ibope y es de clarinete...¡Está todo dicho!
Creo que no hay que darle aire a "eso".
Saludos.-

Rucio dijo...

A ver si me explico. Cuando digo "diálogo" me estoy refiriendo a un medio de construir consensos, por eso digo que en circunstancias políticas como las actuales, donde toda la oposición optó por la franca confrontación, eso es superfluo.
Cuando me refiero a "debate", parto de la base de que no existe posibilidad de consenso, pero pretendo que por medio de ese método las facciones expliciten sus diferencias, sus motivos y sus finalidades. Lamentablemente, la oposición tampoco parece dispuesta a explicitar proyectos alternativos, o por que no los tiene o porque son inconfesables a los fines electorales, y sin sinceramiento también es fútil.

Anónimo dijo...

Es inutil pensar en convencer a los convencidos; no importa que los cacerolos hayan felicitado a los dos pibes del PRO, lo hubieran hecho de cualquier forma. Lo que importa es lo que vio muchisima otra gente, en gran parte la "mayoria silenciosa". El objetivo se cumplio. Estos dos pibes tienen un despiste infernal, a uno casi lo linchan los cacerolos en la puerta del Congreso. En 678 explico que en el PRO no hay izquierda ni derecha, que todos suman, y que lo que interesa es lo que cada uno aporta. Es decir, que ni siquiera se interiorizo de la plataforma de su partido. El otro ya perforo la barrera de lo creible. Es como un negro que milite en el Ku Klux Klan o un judio en las SS. Quizas ninguno de los dos sea malo en lo personal, solo son ignorantes y desinformados. Lastima que nadie le paso las filmaciones de los pendejos de escuelas privadas (o sea, PRO) que paraban el transito en decenas de semaforos centricos durante semanas para mostrar pancartas en contra de derechos a los gays.
Aunque estos pibes despotricaron antes y DESPUES, la Presidenta hizo un gol de media cancha en recibirlos y solidarizarse. Fue un tiro certero por elevacion a los caceroleros, sin nombrarlos.

ram dijo...

Marta, 678 ES un programa político y explícitamente kirchnerista, quien lo ve, lo ve en esos términos y lo de "análisis de medios" es asì pero no neutro, analiza los medios, los mensajes y las mentiras anti-K.
Nadie, ni a favor o en contra, asume otra cosa.
Tío pepe, o lo escribí mal o no lo entendió; a mí tampoco me gustó esos programas, ahora, estas cosas no dependen de mis gustos, ver a ese par de pajarones ahí no me gustó, los soporté lo que pude hasta que me mandé a mudar - ahora, da la casualidad que yo tengo posición tomada y ese par de 678, podía no verlos completos que no pasa nada; ya sé lo que más o menos iban a decir los pajarones pro (aunque la verdad, me sorprendió un poco el nivel de formateo y de ausencia de instinto de conservación).
Pero a esos 678 lo vió gente que no suele verlo y, convengamos que el programa zafó bien - los pajarones estaban ahí, chicaneaban a placer y nadie los maltrató, nadie los insultó, interrumpían, sanateaban e impresionaban, si parecían stereos con surround para su musiquita pedorra. "Ganaron" una barbaridad, en su círculo íntimo y reaccionario - en el espectador casual, común y silvestre, no; primero que la gente tan tonta no es, sabe la distancia que hay entre lo que ve por sí misma en 678 y lo que le dicen que va a ver, nada de demonios y sí gente seria opinando, sin agredir pero sin privarse de mostrar la porquería que es el pro. Y eso vale - mucho - aunque a uno no le guste.
Igual lo de Cristina, el palurdo la insulta llamándola "führer" y se tiene que meter los insultos en el tujes gracias a "sus" nazis de clase y billetera y, la yegua que lo trata como ser humano. ¿Hizo mal?, ni de casualidad, que no tenga màs remedio que bajar el copete, darle las gracias y comentar "lo bien" que se sintió... vamos, les desarmó la estantería gratarola.
Igual al otro, no lo lincharon de casualidad - los "suyos de él - y podrá repetir mil veces el cassette de sus "convicciones" que no va a convencer a muchos - "casi lo matan y sigue con esos tipos?", tal vez no sea una pregunta muy política pero es inevitable y absolutamente vigente. Y después de lo del Borda, violencia y pro, son culo y calzón - ¿Costo Kristinista para instalarlo?, nada, cero.