jueves, 7 de julio de 2011

Una Hipótesis sobre la composición del voto Macrista

Después de haber perpetrado este post, Uds. comprenderán lo dificultoso que me resulta entender la razón por la que algún porteño quiera votar a Macri como jefe de gobierno. Mucho más me cuesta comprender por cuál puto motivo más de un tercio de los ciudadanos del puerto persisten en construir un kilómetro de subtes cada 4 años, en congelar  a los  internos del Borda, en dejarse filmar cuando se rascan el culo en las calles, en permitir pinchar sus teléfonos impúnemente y en aplastar adolescentes en las escuelas o en los boliches.

Ma. Eugenia Vidal, Mau. Macri, Ritondo y
¿Vicente La Russa?

Durante toda la semana me pasé analizando tan extraña conducta, y llegué a la conclusión que nunca fueron buenas las generalizaciones. Es decir, que tal fenómeno infranormal, para lograr un abordaje exitoso, debía ser observado desde varios ángulos, ya que las conductas humanas en estudio podrían obedecer a múltiples motivaciones individuales que confluyen en un mismo punto: ¡VOTAR A UN IMBECIL QUE SE TRAGA UN BIGOTE DE COTILLON Y HACE SU LANZAMIENTO DE CAMPAÑA EN UN PELOTERO!

Descarto de entrada el análisis ideológico, cualquier derechista que se precie de ser tal, tiene a su disposición la alternativa “seria” de Ricardo López Murphi; cualquier desenfocado anti-K, puede elegir a la lilista Estensoro; e incluso a los bicisendistas compulsivos o ecololós ultramontanos, debiera seducir más la opción de Pino Solanas.

Es así que, vista la complejidad del asunto y la diversidad de alienados, se me ocurre agrupar a los votantes macristas en las siguientes categorías, cada cual con sus ¿válidas? razones:

Los contratistas:  denomínese con este término genérico a la miríade de empresarios que hace, directa o indirectamente, grosos negocios con la Municipalidad de CABA, incluyendo al Grupo Clarín, las constructoras que mandan maza a casas del 900 para construir dúplexs y edificios, gestores inmobiliarios y escribanías truchas, los encargados de pintar las bicisendas, las recolectoras de residuos y escombros, las empresas de publicidad, consultoras, etc. Dado el carácter elitista de pertenecer al círculo de privilegio, no son muchos pero suman un 1,8 % contando familiares y amigos.



Los “todo me chupa un huevo”: fauna no exclusiva, pero particularmente numerosa en Bs.As., incluye a la subespecie “yogurt men/women”. Compuesta por una franja etárea bastante extendida (25 a 55, difícilmente calculable con exactitud porque todos se parecen físicamente y se visten igual). Cultores del clásico capusotoniano “agarompa”, su vida transcurre de la casa al trabajo/universidad/bar-de-esquina y del trabajo/universidad/bar-de- esquina al gimnasio/cama solar. A la noche su agotada mente sólo puede rehabilitarse mirando culos en lo de Tinelli, y ocasionalmente (en el bar) presta atención a algún flash de TN para comentar “Qué país de mierda…” o “¿Adonde vamos a ir a parar?”. Mucho shopping, poco sexo. El consumo permanente de productos “light” y las cremas de enjuague han dejado lesiones permanentes en su corteza cerebral erosionando su capacidad de raciocinio. Sin encontrar diferencia sustancial entre la Avda. General Paz y la Zanja de Alsina,  son proclives a creer que la Casa Rosada es algo así como una embajada extranjera. Aportan un 23 % de los votos.

Los televidentes compulsivos de TN: Se despiertan con TN, porque no apagan el televisor antes de irse a dormir. Los rayos catódicos que emite el aparato han devastado su sinapsis produciendo daños irreversibles en el 60% de su capacidad de raciocinio. Del otro 40 % se han apropiado los conductores y periodistas. Se enteran de que el vecino del departamento de enfrente se llama Juan Perez porque una vez lo encuestaron en la calle, y desde entonces lo saludan. La posición adoptada frente al televisor les impide alzar la vista al cielo, por eso les es indispensable ver el pronóstico del tiempo antes de salir de su casa. Saben cómo eludir piquetes, pero pierden la capacidad de orientarse hasta el baño, por lo que suelen instalar una radio sintonizada en Mitre ahí. A la noche, prenden y apagan las luces cuando se los pide Lapegüe y creen firmemente que Macri le ganó el debate a Filmus en TN. Aportan un 29 % de los votos, si es que pueden despegarse de la tele para ir a votar.

Los turistas mediopelo: desde que desbarrancó el 1 a 1, tuvieron que abandonar su costumbre de veranear en Punta, Camboriú o Miami. Añoran esas vacaciones de una semana en un departamentucho a 23 cuadras de la Playa Brava, y buscan artificiosas soluciones para volver a escaldar sus espaldas bajo un sol foráneo. La única alternativa que hallaron es la de diferenciarse del resto del país, sentirse extranjeros. Por eso, mientras el aluvión K gana elecciones a lo largo y a lo ancho del país, ellos votan a Mauricio, es que ser Pro es casi como ser un marciano en el interior. Aportan un 18 % de los votos.



Los nostálgicos del rubro 59: No estoy hablando sólo de los consumidores habituales de sexo mercantil, esos se saben de memoria donde alquilar “mimos”. También hay que incluir una franja mucho más vasta que comprende a los “valijeros” (cagaste José Luis!), a los borrachos trasnochados que insisten en no volver a la casa, a los lectores cachondos que se ratonean  con cosas así como “gordita neumática quiere que la pinches” o “una estufita de amor que te hace saltar los tapones, papito” o “cuando el amor te desoya, veni, te espera mi argoya”, e incluso a los que se divierten con esas muestras de erotismo berreta.  Mala medida preelectoral Cristina… los embroncados aportan un 6 % más al electorado de Macri.

Los trolls: De ser derrotado el macrismo, perderían su herramienta de trabajo, las conexiones de internet de la municipalidad de CABA y de los telecentros financiados por el Pro. Habida cuenta de su falta de creatividad, difícilmente logren ser reclutados por otra fuerza política y deberían volver al amateurismo de su vieja ocupación de desparramar puteríos en su barrio. Aportan el 7% de los votos.

Los que viven en Buenos Aires, pero odian a los porteños: Por pura venganza nomás, han cambiado de domicilio e incluso los extranjeros se han empadronado masivamente. Sueñan con retornar algún día a sus pueblos del interior, transformados en ciudades del S. XXII por el progreso kirchnerista, y contar a sus amigos de la infancia cómo los cagaron a esos porteños que se creían vivos y les decían “pajueranos” o “cabecitas”. ¡manga de giles de goma! Aportan el 6 % de los votos.

La logia secreta de seguidores de Robert A. Heinlein: esta manada de desquiciados fanáticos de “Starship Troopers” creen encontrar en sus páginas designios inspiradores. El que haya leído el libro (o al menos visto la pedorra película) sabe que la acción comienza cuando unos pérfidos insectos extraterrestres destruyen Buenos Aires. Si bien la metodología es distinta, la analogía resulta evidente: a falta de meteorito (o algo así era) en cuatro años más las cucarachas Pro lograrían ese cometido. Aportan el 5% de los votos.



Duran Barba, Rodriguez Larreta, Ritondo y demás colgados del saco de Mauricio: En defensa de su fuente de ingresos, ya que sus respectivos C.V., después de su desempeño los últimos 4 años, no los califican ni para picadores de tabaco en una finca Pyme de Palpalá. Aparte, debido a la proximidad permanente a Mauricio, han desarrollado fobia a todo tipo de actividad manual y/o intelectual redituable a no ser la de rascarse el higo. Aportan el 42 % de los votos.

Xenófobos, racistas, inseguros, fachos y discriminadores varios no asumidos: Víctimas imaginarias de la descontrolada “inmigración de baja calidad”, esos que tan bien han sabido ser pintados por el Micky Vainilla de Capusoto. Han encontrado en M.M. un fiel exponente de sus ideas, un fiel aliado contra los villeros, ocupas y trapitos. Ha sido coptados por los mensajes de Radio 10, reproducido tibiamente para hacerlo políticamente admisible (no califica de correcto). El porteño que clama a los dioses por mano dura y tolerancia cero encuentra en la UCEP y en la policía del Fino Palacios un bálsamo aliciente para sus angustias. Son los que piensan que la mejor solución para la escasez de viviendas, para el problema del Hospital y la educación pública  es mandar de vuelta a sus pagos a bolitas, paraguas, perucas y cabecitas ¡GO HOME! ¿Para que exponerse entonces al escarnio de votar a Biondini si lo tenemos al Mauri? Aportan el 72 % de los votos.

Personas normales: muchos razones hacen que personas normales voten a Macri. Sin pretender agotar las causas, están por ejemplo las que valoran su amistad con Susana Gimenez, las que se enternecen con el próximo nacimiento de su hijito, los nostálgicos de Trulalá que asocian su imagen con Oaky, el hijo de Gold Silver, las primas pobres de un invitado al casamiento, algunos que portaron la antorcha de Boca, tres viejitas que lo conocen desde chiquito, un transeúnte que lo vio bajar del auto y juntar el papelito que tiró el tachero y la viuda de Cacho. Aportan el 1,8% de los votos.

Los Macristas: O sea el voto propio, el del palo, el de convicciones políticas profundas y perecederas. Lo integran aquellos porteños que creen que Mauricio Macri ha hecho un importante esfuerzo de gestión para mejorar la ciudad, reconquistando el título de Reina del Plata y Capital de la Cultura del Cono Sur, y que ha elevado considerablemente la calidad de vida de sus habitantes. Este grupo convencido e integrista aporta el 0,16 % de los votos, pero se duda seriamente de que les den el alta psiquiátrica antes del domingo.

Antes que me digan que superé el 100%, les aclaro que varios se encuadran en más de una categoría.



12 comentarios:

Daniel dijo...

Bueniiiiiisssssimooooo!!! jajajaj

roberto dijo...

Rucio, llegué a la conclusión que la mayoría de los porteños son mazocas, les gusta que les ronpan el traste, que quiere que le diga cumpa.

Sibaris dijo...

Rucio, me encantó tu exposición. Creo que no es necesario que te cuente lo que pienso de cierto porteñaje, ya lo supiste desde tu primer visita a nuestro blog, hoy me cansé de escribir al respecto en lo de algunos compañeros y a esta altura de la semana ya estoy asqueada!!
Lo siguen porque queda bien, viste!!!!

Un abrazo.

ram dijo...

¡No mienta! - que la María no es viuda, el Cacho sigue jugando a las bochas, la viuda es la vecina de la María.
Es indignante que no respete el embuste que mejor se aprendió el nene de papá. Lo repitió 3 veces sin cambiar los personajes y usted le liquida al Cacho, así no se puede....

Pibe Peronista dijo...

Es el candidato de los tirifilos, mequetrefes, badulaques, pelafustanes y chichipíos.

Abrazo Rucio!

Rucio dijo...

Roberto: la asociación sadomasoquista no se expidió sobre el punto por falta de consenso. Los masoquistas impulsaron el apoyo a Macri y los sádicos se negaron.

Y de los zopencos y los paparulos Pibe! no se olvide de los zopencos y de los paparulos que tienen la tendencia a sentirse discriminados.

Rucio dijo...

ram, lo comprendo porque los grandes multimedios han intentado ocultarlo, Ud. es ya otra víctima de la desinformación. Cacho murió asfixiado, aplastado por la multitud en el pelotero el día del lanzamiento.

Daniel Aranda dijo...

Se da cuenta Rucio que al final somos unos resentidos. El tipo es como Palermo, un optimista del gol. Se traga el bigote, le echan a sus compañeritos de juego (Fino, Abel, etc.), lo critican todo el tiempo y sin embargo no deja de sonreir, bailar y jugar con globos. Pura envidia.

Anónimo dijo...

Este es el unico pais que tropiesa Tres veses con la misma piedra.

Daniel Aranda dijo...

Y el único país en que los anónimos ciegos se postulan cono guías de turismo.

argentinolibre@hotmail.com dijo...

Buenísimo, Rucio. Me aclara todo el panorama. Yo, desde mi clásica ignorancia KK, no lograba discriminar a los votantes PRO reduciéndolos injustamente a una triste manada de hijos de puta resentidos.

Saludos

Ricardo dijo...

¡¡Genial!!

Lo tenía agendado a este post y recién pude leerlo.

Un abrazo.